El Gobierno aún debe 10 millones del fideicomiso energético

La Provincia adeuda un tercio de lo que reconoció como deuda con EDECAT. Las obras siguen paralizadas.
A más de dos años de constituido el fideicomiso energético con el cual EDECAT tendría que haber financiado obras imprescindibles para mejorar la prestación eléctrica, el Gobierno todavía adeuda 10,3 millones de pesos, es decir, casi un tercio del monto total que reconoció como deuda de los organismos provinciales y el conjunto de los municipios catamarqueños con la concesionaria.

Además de no poseer la totalidad de los fondos comprometidos, la inversión del fideicomiso, por parte de la empresa, tuvo un impacto casi nulo en el mejoramiento de la prestación. Según reconoció el titular de Servicios Públicos, Rafael Assante, en la Legislatura, aunque se ejecutó un 30% de las obras previstas en el Plan Director acordado entre la empresa y la Provincia, sólo el 22% está "realmente aprobado y certificado" por los técnicos oficiales.

A esto se suma el uso irregular de 5 millones de pesos que en noviembre del año pasado se "adelantaron" a los directores estatales de la empresa, para que pudieran hacer frente a la factura con la mayorista del mercado eléctrico y, con esto, evitar restricciones a los usuarios.

Ante los cuestionamientos que esto generó, Assante dijo que la empresa presentó una nueva versión del plan de obras (actualmente paralizado), que estipula plazos y metas concretas de ejecución. Y que por medio de ella se realizará la inversión de lo que todavía debe la Provincia, el adelanto dado a EDECAT y otros saldos. La cifra final para los trabajos será de unos 19 millones de pesos, que corresponden a lo que sigue sin gastarse en mejorar la infraestructura energética.

Inconvenientes

El fideicomiso para obras presentó problemas e irregularidades desde el momento de su constitución. Para empezar, pasó medio año entre su aprobación por la Legislatura, a fines de 2006, y su conformación efectiva. Dos años atrás, el ministro de Obras Públicas, Juan Acuña, aseguraba que la demora fue por la "burocracia bancaria".

Luego comenzaron los inconvenientes con la realización de los trabajos por parte de la anterior conducción de EDECAT. Assante dijo que la empresa realizó obras sin ajustarse a requerimientos técnicos y, en algunos casos, con falencias. "Cuando íbamos a evaluar lo actuado, nos encontramos con obras sin autorizaciones municipales o de la distribuidora de gas (en el caso del electroducto que va por calle Mota Botello)".

El funcionario aseguró que "inclusive había obras presupuestads en hormigón, y se realizaban en madera. Y otras que directamente eran inexistentes".

Este plan y la inversión del Fondo quedó en suspenso tras la intervención estatal de la firma. Ahora se diseña un plan que permita reactivar trabajos vitales en la red.

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