El Gobierno cree que Redrado se va rápido y superará la crisis

La apuesta oficial: el Congreso aprobará los DNU y Redrado no podrá resistir en el Banco Central.
El Gobierno ve en pocos días más a Martín Redrado fuera del Banco Central, al Fondo Bicentenario en pleno funcionamiento, al canje de deuda en marcha y los mercados estabilizados.

Se trata de una apuesta demasiado "redonda" o idílica que soslaya todos los obstáculos políticos, judiciales, financieros e internacionales que se fueron generando desde que, a través de un DNU, se desplazó a Redrado. También cuando, a mediados de diciembre pasado, el Gobierno creó con un DNU el Fondo Bicentenario pensó que tenía el camino despejado y, en realidad, abrió las puertas para una nueva crisis política.

La confianza, transmitida por distintos funcionarios, se basa en que están convencidos de que el Congreso ratificará el DNU de Cristina, y la Justicia no tendrá más remedio que rubricar que el Gobierno actuó bajo estricta legalidad porque los DNU tiene rango constitucional.

La apuesta oficial tiene un ingrediente político. Reconocen que la oposición podrá tensar la cuerda pero no va a poner en peligro el pago de la deuda porque son los que con más ahínco defienden el pago a los acreedores. Y hoy por hoy, como está el costo del financiamiento para la Argentina, lo "más razonable y barato" es utilizar parte de las reservas "excedentes", para bajar el costo financiero para el Gobierno.

"Si no nos dejan usar las reservas, la oposición tiene que decir de dónde sacamos u obtenemos los fondos y a qué tasas", desafían en Olivos. Y agregan que por "la crisis que armó Redrado, ahora es más caro para la Argentina tomar nueva deuda. Eso refuerza la necesidad de apelar a las reservas".

Sobre Redrado, dicen que "Martín es el representante legal del Banco", pero "sin poderes para decidir sobre la política monetaria, financiera o cambiaria, porque el Directorio reasumió todas sus atribuciones. Está en una situación insostenible. Va a pedir irse".

También aseguran que, por la mayor actividad, las cuentas fiscales van a ser positivas y que con el alto superávit comercial previsto para este año -unos US$ 15.000 millones-, el Banco Central recompondrá cómodamente las reservas que deba ceder para el pago de la deuda. A esto se agregarían los eventuales fondos frescos que puedan conseguirse

En este punto, los funcionarios admiten que el problema va a ser la inflación, por el efecto monetario de las medidas adoptadas y las que se necesiten para absorber los pesos que se emitan.

Sobre el embargo, señalan "que no hay posibilidades de embargo sobre los US$ 6.569 millones porque no están al alcance de la Justicia extranjera. Y que tras la apelación o los acuerdos que se puedan alcanzar con los abogados de los Fondos buitre, el Juez Griesa deberá rehabilitar la cuenta del Banco Central. Ya pasó eso con fondos de las ex AFJP en EE. UU., que pasaron a la ANSeS y que debieron ser liberados por la Justicia norteamericana".

En tanto, nuevos Fondos se sumaron al embargo que ahora supera los US$ 3.000 millones.

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