El Gobierno corre el riesgo de perder la mayoría en Diputados

Debe renovar 60 de sus 115 bancas. Y algunas podrían pasar a manos opositoras. En la provincia de Buenos Aires se juega 20 lugares. Lo obliga a sacar cerca del 50%.
El kirchnerismo es la fuerza que más fichas pondrá en juego en las elecciones de junio. Debe renovar más de la mitad de sus bancas en la Cámara de Diputados y los pronósticos iniciales indican que le resultará muy complicado mantener la ajustada mayoría con la que hasta ahora consiguió garantizar la aprobación de todos los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo, contabilizando los 115 miembros del Frente para la Victoria y una veintena de aliados.

De ser así, tendrá que replantear la ingeniería de acuerdos parlamentarios para reunir los 129 legisladores necesarios y tener mayoría a partir del recambio del 10 de diciembre.

Los distritos que asoman más comprometidos para el oficialismo son los que reparten mayor número de diputados. Las proyecciones indican que podría perder bancas a manos de la oposición --incluida la amplia gama de peronistas disidentes-- en provincia de Buenos Aires, Capital Federal, Córdoba y Santa Fe. Sólo en parte podría compensar ese retroceso con las bancas que espera sumar en Catamarca, Chaco y Río Negro.

En territorio bonaerense, donde el Gobierno aspira a librar "la madre de las batallas", el kirchnerismo puro arriesgará 20 de sus 60 bancas. Nada menos que un tercio. Para conservarlas, tendría que orillar el 50 por ciento de los votos. Y según todos los encuestadores, a esta altura suena a quimera. Aún si el ex presidente Néstor Kirchner esgrime su domicilio temporario en Olivos para candidateararse.

Esa provincia renueva 35 diputados. Y hace cuatro años el kirchnerismo logró 18, gracias al 38 % de los votos que obtuvo la lista que acompañó la boleta de senadores que encabezó Cristina Kirchner. Más tarde captó tres de los seis que había cosechado la nómina del PJ que fue junto a Chiche Duhalde y perdió uno a manos del peronista disidente Francisco de Narváez. En Capital, los K renuevan tres diputados, al igual que en Córdoba y Santa Fe.

En el escenario opositor, más allá de las expectativas de crecimiento, habrá reparto de subas y bajas. Para los rebeldes del PJ la parada será brava. Entre emigrados recientes --por ejemplo, los socios de Felipe Solá y de Carlos Reutemannn-- y antikirchneristas de prosapia --como los adolfistas y el propio De Narváez-- pondrán en juego 15 de sus 25 bancas. En tanto que la UCR renueva cerca de la mitad de sus 24 diputados.

En cambio, la Coalición Cívica tiene un panorama más alentador: sólo arriesga tres de sus 18 escaños. Es que varios de los que entraron en 2005 por el ARI se despegaron de Elisa Carrió y armaron el bloque Solidaridad e Igualdad, que de no mediar un batacazo electoral sufrirán una poda significativa, ya que terminan su mandato seis de sus nueve miembros.

"Si después de todos los obstáculos que tuvimos que saltear desde el año pasado conseguimos mantener el número de diputados, sería un triunfo", le confesó a Clarín una de las espadas del bloque K. Cristina, con dos años de mandato por delante, espera ansiosa.

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