El Gobierno, en carrera Por el reposicionamiento

El gobernador Walter Barrionuevo dio un paso más en su cambio escalonado de gabinete. Esta vez la atención estuvo centrada, principalmente, en tres nombres: Eduardo Rodolfo Alderete, ministro de Desarrollo Social Horacio Macedo (h), secretario General de la Gobernacióny Facundo Figueroa, Instituto de Vivienda y Urbanismo de Jujuy.
Sobre los dos primeros, queda claro el titular del Ejecutivo fue cuidadoso en nombrar a hombres de su círculo íntimo para atender temas que considera estratégicos. Particularmente en Desarrollo Social, un espacio de gestión habituado a ciertas prácticas de asistencialismo y que ahora deberá convertirse, "a como de lugar" según términos que se escucharon en el Salón Blanco, en un ámbito de generación de empleo y contención de pequeños emprendimientos.

Alderete, quien ya tomó nota de la instrucción, viajará esta semana a Buenos Aires para mantener reuniones con funcionarios nacionales, cerrar algunos acuerdos e iniciar el diálogo con expertos en la materia, a fin de planificar un mapa estratégico para el ministerio que le permita cambiar el histórico sentido otorgado al término "Desarrollo Social".

Otra designación que llamó poderosamente la atención fue la Facundo Figueroa en el Ivuj. El otrora secretario de Acción Social de Liliana Domínguez, ya se había tomado el tiempo para recorrer su nueva oficina en el Ministerio de Educación, donde tenía asegurado el cargo de Secretario de Planificación Educativa. Es más, fuentes confiables revelaron a Pregón la existencia de extensos contactos con ex funcionarios de la gestión de Maria Eugenia Bernal.

Sin embargo, un llamado de alta jerarquía alteró los planes. ¿La razón? Las nuevas necesidades planteadas en el Instituto de Vivienda y Urbanismo de Jujuy, el tiempo acumulado por Luís Cosentini al frente del organismo y su ambivalencia respecto a la banca de concejal. Durante los últimos días, "Luisito" había enviado señales cruzadas que despistaron a más de uno. "En los actos siempre había gente pidiendo que se quede, después él decía que quería asumir y luego mandaba a decir que quería quedarse. Nadie entendía nada", reveló al Diario de Jujuy un diputado provincial con llegada a la mesa chica del PJ. Por lo pronto, lo que quedó claro es aquello de que todos los hombres son prescindibles, sin importar cuántas medallas haya ganado en su carrera.

Ya en otro rol, Cosentini deberá conquistar ahora un espacio en el Concejo Deliberante capitalino, intentando recuperar -si que esa es su intención- un perfil opositor que el bloque del PJ perdió hace tiempo. "Por lo menos esperamos de él que le diga al vecino que cosas no se están haciendo bien;ue proponga proyectos innovadores y se diferencie de la gestión radical; el único que tiene la formación, el nivel y los méritos para hacerlo, inclusive pensando en un proyecto político a futuro", comentó el mismo diputado, no sin antes mostrar su fastidio por la pasividad de la bancada oficialista.

¿Y Figueroa? Deberá convivir con la sombra de las organizaciones sociales y los pedidos de casa propia. Pero no será su misión más difícil. Será el responsable de vertebrar los nuevos mecanismos dispuestos por la Nación, que incluyen la utilización de fondos de Anses, que tienen -además- carácter reintegrable. Ergo, deberá empezar a mejorar el recupero de cuotas para poder seguir construyendo al ritmo acostumbrado.

Por otra parte, la llegada de Rodolfo Forbice a la Dirección Provincial de Vialidad reflota un viejo anhelo: la realización del camino de cuatro carriles entre Bajo La Viña y el puente General Belgrano (Los Perales).

La extensión de las avenidas Balbín e Illia constituye un trazado que hace años evidencia la necesidad de ser sometido a una modernización. El renovado empuje que supone una nueva conducción en Vialidad, hace pensar que, por lo menos, se avanzará en la realización del proyecto de esta obra de vital importancia para el desarrollo urbano de San Salvador de Jujuy y del circuito turístico de la ciudad.

Un dato más: fuentes de Casa de Gobierno no descartaron que los cambios en el gabinete continúen hasta los últimos días de diciembre de 2009. Al parecer habrá poco tiempo para el brindis.

ESTATALES Y LOS

TIEMPOS DIFICILES

¿Quién dijo que sería un fin de año tranquilo? Conociendo la historia de Jujuy, improbable. Otra vez los referentes del Frente de Gremios Estatales volvieron al ruedo en reclamo de mejoras salariales y lo que llaman "el incumplimiento de acuerdos firmados".

La cumbre con representantes del Ejecutivo se desarrolló en la Legislatura con resultados dispares. Es que ni el discurso teorizante del jefe de Gabinete, Vicente Apaza, ni las explicaciones generalistas de los funcionarios de Hacienda pudieron frenar la queja de los gremios y su postura infranqueable: subir a 180 pesos la Asignación por Hijo y conseguir una ayuda extra de fin de año.

¿Las posibilidades? Complicadas. Se sabe que las arcas están vacías y el que gobierno provincial pudo pagar los sueldos gracias a mendigas gestiones ante Nación. Por eso, otorgar un aumento en estos términos sería como poner la cabeza en la guillotina.

Este jueves habrá otra reunión clave, aunque ninguna de las partes sabe aún, a ciencia cierta, hasta donde tirar la cuerda de la convivencia.

Por lo pronto, en el segundo piso de Casa de Gobierno ahorran las últimas monedas para cumplir con el pago del aguinaldo. "Apenas juntamos para los sueldos y ya piden aumento, es irracional", se confesó un joven contador abocado a esas tareas.

Pero un dato que pasó casi inadvertido es revelador de la cruda realidad. Barrionuevo, aprovechando su participación en la Cumbre del Mercosur, mantuvo una reunión con el titular de Economía de la Nación, Amado Boudou, donde intercambió ideas respecto a la reprogramación de las deudas de todas las provincias, entre ellas Jujuy.

En la oportunidad recibió un panorama complejo sobre la actual situación y un pronóstico de fuertes tormentas. A confesión de partes, relevo de prueba.

Comentá la nota