El Gobierno cargó duro contra la jueza y fue directo a la Cámara

El Gobierno cargó duro contra la jueza y fue directo a la Cámara
El oficialismo inició ayer una embestida en dos planos contra la jueza María José Sarmiento.
Sus máximos referentes, empezando por el propio Néstor Kirchner, salieron en pleno a criticarla por los medios, mientras a la vez iniciaban un curioso operativo judicial para poder presentar de inmediato la apelación oficial a las medidas cautelares que dictó el viernes la magistrada: según admitió el propio jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, los funcionarios presentaron sus recursos no en el juzgado de la jueza, tal como dictamina la dinámica del Derecho, sino que fueron directamente hacia una instancia superior, la sala IV de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, de turno en estos días.

Fernández contó en televisión por qué se tomó esa extraña decisión jurídica. Aseguró que al Gobierno le resultó imposible lograr que Sarmiento recibiera las apelaciones oficiales durante la mañana de ayer: hizo un relato minucioso sobre cómo fue que la policía intentó, en vano, entregarle los papeles a la magistrada, primero en su propio domicilio, y luego en su juzgado, que estaba cerrado, por lo que se labró un acta ante escribano. El funcionario describió esas acciones como "una odisea".

En su entrevista con Clarín, la jueza contó otra versión de los hechos: "Qué raro, a mi no me informaron", se sorprendió, y después se explicó: "No estoy habilitada para recibir ningún escrito el fin de semana. El fuero éste no está habilitado, solo los juzgados penales lo hacen".

El relato de Fernández buscó justificar por qué el Gobierno no decidió esperar hasta el lunes para presentarse en el juzgado de Sarmiento para presentar su apelación, cumpliendo así con lo dicta el artículo 5 de la ley 16.986, que dictamina que las apelaciones se deben realizar en primera instancia. Los jueces de turno en la Cámara que recibieron las apelaciones del Gobierno son Carlos Grecco, Néstor Buján y Luis Márquez, quien le dejará su lugar mañana a su colega Luis López Castiñera. El recambio de jueces durante la feria podría beneficiar a la Casa Rosada: el 15 de enero Sarmiento dejará su juzgado.

Ayer, el jefe de Gabinete no solo se encargó de contar lo mucho que le había costado apelar al Gobierno, sino que también sembró sospechas sobre la jueza: "tuvo una conducta casi perversa, se le negó el derecho de defensa a todos los argentinos". Siguió así la línea de su líder, Néstor Kirchner, quien durante el acto que encabezó en Santa Teresita denunció una "conspiración" en la que, según él, estaría involucrada la Sarmiento: "Estemos atentos a que hay una conspiración en marcha. Y sino vean !que vergüenza lo de la jueza¡, que en solo dos horas resolvió una situación y después no la podíamos ubicar para poder tener la misma oportunidad que le dio al ex presidente del Banco Central. Se tienen que poner en marcha los mecanismos judiciales correspondientes", se enojó. A pesar de esas palabras, el oficialismo no iniciará demandas en contra de Sarmiento, según aseguró un ministro a Clarín.

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