El Gobierno busca que el 70% de la deuda en default ingrese al canje en la primera semana

 El Gobierno busca que el 70% de la deuda en default ingrese al canje en la primera semana
Son u$s 14.000 millones, que representan el 70% del total. Así se ejercerá presión sobre los minoristas, que tendrán todo un mes para decidirse. A inicios de enero envían la oferta a la SEC de EE.UU. y a más tardar en febrero se lanza la operación
El Gobierno podría mostrar que gran parte de los bonistas en default aceptaron el canje de deuda ya en la primera semana de lanzada la operación. Sucede que están estudiando instrumentar distintos plazos para ingresar a la propuesta, haciendo que los inversores institucionales (que tienen u$s 14.000 millones en títulos) sean los primeros en ser invitados. El Palacio de Haciendo cree que hay altas chances de que ese monto ingrese totalmente en la operación. Entre esos inversores están contemplados los u$s 10.000 millones que "garantizan" los bancos asesores del Gobierno (Citi, Deutsche y Barclays). Si los planes salen como piensan, podrán mostrar en la primera etapa de la operación que cerca del 70% de los u$s 20.000 millones (sin contar intereses ni punitorios) aceptaron canjear sus bonos. Esto, estiman en Economía, tendría "un efecto psicológico" hacia los inversores minoristas, que representan alrededor de u$s 3.000 millones. En este caso, la idea es otorgarle a esta clase de ahorristas todo un mes para ingresar al canje y desplegar una estrategia "pedagógica" para vender las bondades del canje. Claro, usufructuando el hecho de que la mayoría de los bonistas ya dio el visto bueno.

Cierra en marzo

Los tiempos que maneja el equipo económicos son los siguientes. La Argentina ya presentó parte importante de la documentación ante la Securities and Exchange Commission (SEC), el regulador del mercado de valores de EE.UU.. Se estima que en dos semanas, o sea a inicios de enero del 2010, estará en poder de la SEC la oferta argentina con el detalle de los bonos que se emitirán. Si bien acá podría correr un imponderable, que es el tiempo que llevará en EE.UU. dar la aprobación final, esperan en el Gobierno tener todo resuelto lo antes posibles. Lo mismo para obtener el visto bueno de otras plazas financieras como Luxemburgo (el "pasaporte" para emitir en Europa) y Japón, ambos mercados donde se concentran parte importante de los holdouts. Así, entre fines de enero y la primera semana de febrero se lanzará la operación. Por los plazos trazados, es muy probable que recién en marzo esté concluida formalmente la operación.

Con respecto a las condiciones y el detalle de la oferta, en Economía aún están puliendo algunos aspectos. La consigna es que la propuesta sea peor a la del 2005, algo que en el mercado dudan cuando hacen las cuentas en términos de valor presente neto (el precio que el mercado le asigna hoy a lo que ofrecerá el país).

Sucede que el rally de los bonos y el cupón PBI hizo que el "paquete" estuviera valiendo cerca de u$s 50 por cada u$s 100 adeudados. Está la incógnita acerca de reconocerlo o no los pagos pasados del cupón. Lo cierto es que se emitirán Discount por el capital, y otro bono (o quizás dos) por el new money, o sea el pago cash de u$s 1.000 millones que deberán hacer los acreedores y los intereses caídos del capital. El título, aún no definido, será a 7 años con una tasa de un dígito.

Fondos buitres

Otro dato que recorre los pasillo oficiales es el tratamiento a los minoristas, que será "preferencial" (no tendrán que poner cash para entrar a la operación y se les emitirá un título más corto por los intereses pasados). También, como consignó este diario hace más de un mes, sigue latente la idea minimizar el poder de los fondos buitres: les harían una especie de depósito judicial donde colocarán la misma oferta (o sea los bonos y el cupón PBI) como aquellos que aceptaron el canje. Así, se busca obtener el visto bueno de Thomas Griesa, el juez neoyorquino que tiene el caso argentino, en el sentido de que el país negoció "de buena fe" y que "pueden ingresar cuando quieran y aceptar la oferta". Esa es la idea de Boudou, que ya impartió órdenes al estudio de abogados Cleary Gottlieb para que agilizaran la estructura y las consultas con los Tribunales extranjeros. Así, se cree que el poder de los fondos buitres, que tendrían alrededor de u$s 3.000 millones (si bien algunos creen que ese monto solo contempla a los fondos Dart y Elliot), no opacaría el resultado del canje.

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