El Gobierno busca que el Congreso no trate la rebaja de retenciones

El Gobierno instruyó a sus bloques legislativos para que traben el intento opositor de poner en debate una ley que baje las retenciones a la exportación de granos, tal como reclaman las entidades rurales.
El encargado de esa misión fue el ministro del interior, Florencio Randazzo, quien recibió ayer en la Casa Rosada a los titulares de las bancadas oficialistas de diputados, Agustín Rossi, y de senadores, Miguel Pichetto, para ponerlos al tanto de la estrategia oficial.

Según fuentes legislativas, el funcionario les pidió que apelen a las mayorías que aún conserva el kirchnerismo en ambas cámaras -aunque debilitadas por las recientes deserciones- para impedir que prosperen las sesiones especiales que amaga convocar la oposición con el propósito de imponer su propuesta sobre retenciones.

La idea del Gobierno es que el Parlamento se aboque exclusivamente a tratar los dos proyectos sobre carne que acordó con la dirigencia rural el pasado martes. Randazzo les anticipó que entrarían por Diputados la próxima semana y Rossi se comprometió a someterlas al debate de la Comisión de Agricultura en la siguiente. Antes necesitará que el plenario vote la ampliación de la comisión para recuperar su control, ya que el oficialismo quedó en minoría por la diáspora en su tropa.

Randazzo participa de las negociaciones con los ruralistas y ayer descalificó la postura de las fuerzas opositoras de apoyo a los reclamos del campo. "Quieren agitar el conflicto", sostuvo. Y argumentó: "Creen perjudicar al Gobierno, pero perjudican al país".

Con todo, el ministro admitió que los miembros de la Mesa de Enlace habían anticipado el martes, en respuesta a la negativa a tocar las retenciones que les comunicó Cristina Kirchner, que llevarían el tema al Congreso. Y cumplieron: al día siguiente las cuatro entidades se reunieron con diputados del macrismo y del peronismo disidente.

Integrantes de esos dos bloques avanzaron ayer en la búsqueda de un proyecto unificado sobre retenciones con la UCR, la Coalición Cívica y el socialismo. La propuesta de mayor consenso apunta a la eliminación del gravamen para trigo y maíz, además de un mix de segmentación y reducción del techo (pasaría del 35 al 20 %) para la soja y el girasol. La propuesta es analizada en la mesa que integran Pedro Morini (UCR), Francisco Ferro (Coalición Cívica), Christian Gribaudo (PRO), Jorge Sarghini y Claudio Poggi (PJ disidente) y Lisandro Viale (Socialismo). La Mesa de Enlace pretende que el debate sea este mes (ver El campo...).

La diferencia que persiste entre unos y otros es el momento en que el debate debe ser llevado a una sesión especial. El PRO y el peronismo anti K creen que es prematuro hacerla la semana próxima, como anunciaron el miércoles Elisa Carrió y Gerardo Morales, jefes de la Coalición Cívica y el radicalismo. Ayer existieron contactos cruzados para limar asperezas y la sesión especial quedaría aplazada una semana.

"Tenemos que tener más de cien diputados para bajar", le dijo Gribaudo, vice de la Comisión de Agricultura, a Clarín. Hasta ahora la oposición araña ese número y necesita reunir 129 para tener quórum y dar validez al debate. Pero se le hará cuesta arriba contener incluso a muchos de los que votaron contra las retenciones móviles. Los ex aristas del SI, que dirige Eduardo Macaluse, y Claudio Lozano, de la CTA (suman diez) ya adelantaron su negativa. Macaluse y Lozano coincidieron en que el conflicto con el campo "debe estar ajeno a la competencia electoral".

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