El Gobierno busca un arreglo y le hará una oferta al campo

El Gobierno busca un arreglo y le hará una oferta al campo
Un funcionario dijo que esta es la última oportunidad. Buscan evitar tensión. En la reunión del martes, Giorgi prometerá fondos para economías regionales, ganadería y leche. Esta noche se mide el alcance del paro en el mercado de hacienda de Liniers.
El Gobierno prepara medidas concretas para presentarle al campo el próximo martes. Algunos funcionarios creen que esta podría ser "la última oportunidad" de encauzar el diálogo con el sector y, así, evitar volver a la situación de tensión del año pasado. Los ruralistas, por su parte, llegarán a la mesa de negociación con reclamos concretos para carne, leche, trigo, maíz y economías regionales.

Ayer, altos funcionarios intercambiaron llamados y documentos todo el día buscando definir esas medidas. "Se está trabajando con la máxima discreción, porque no se puede seguir negociando a través de los medios, sino llegaríamos al martes con la línea torcida", aseguró uno de los hombres implicados en esa tarea. "Las medidas estarán listas para el martes", agregó.

Los funcionarios se niegan a decir si en el listado figurará la palabra retenciones. Sin embargo, algunas versiones señalan que podría haber una rebaja del impuesto a las exportaciones para el trigo, cereal que tiene poco volumen exportable (y poco costo fiscal, por tanto). En el ministerio de Producción, que preside Débora Giorgi, la anfitriona del encuentro del martes, se baraja además una fuerte inyección de dinero para economías regionales, fortalecer el plan ganadero, otro plan lechero y hasta un monotributo agropecuario para que los pequeños productores tengan obra social y jubilación.

Después de una semana de idas y vueltas, el jueves el Gobierno convocó al campo a un encuentro el martes próximo. Igualmente, y por la tensión acumulada luego de que la Casa Rosada hiciera públicas negociaciones secretas, la Mesa de Enlace convocó a un paro hasta el mismo martes al mediodía, dos horas antes del encuentro con Giorgi. El paro implica cese de venta de hacienda y granos.

El paro no tuvo impacto en el abastecimiento, al menos hasta ayer, según dijeron la Cámara de Supermercados y la de Autoservicios Chinos. El viernes, los frigoríficos le habrían garantizado al secretario Guillermo Moreno que no faltará carne. SanCor y La Serenísima aseguraron a los comerciantes que tienen abastecimiento pleno. El impacto de la medida de fuerza podrá medirse esta noche, cuando empiece a entrar hacienda al mercado de Liniers.

"Esta puede ser la última bala en el revólver", graficó un alto funcionario sobre la oportunidad del diálogo del martes. "Si no se logra avanzar, podemos volver a los momentos de tensión del año pasado".

Es, sin embargo, el punto de vista de un sector del Gobierno, el más conciliador, cuyo referente máximo sería el Jefe de Gabinete Sergio Mazza. Sin embargo, en el Ejecutivo hay halcones menos dispuestos al diálogo con el campo, los que tendrían como eje el entorno de Néstor Kirchner. Estos últimos fueron los que primaron, por caso, en la difusión de las negociaciones con Biolcatti. Los primeros, los que lograron hacer avanzar la convocatoria al encuentro del martes.

Los funcionarios que llevan adelante la preparación del encuentro Giorgi-Mesa de Enlace quieren evitar que la reunión termine siendo sólo "una definición de agenda". "Hay que discutir cómo sigue la negociación hacia adelante, claro, pero tiene que haber cosas concretas, medidas definidas que se presenten allí mismo".

Es claro que el objetivo oficial es evitar la situación ya dada en otros encuentros anteriores con el campo, donde una conferencia de prensa posterior a la reunión terminaba con un "no hay nada concreto" y otra escalada de cruces entre productores y funcionarios.

Del lado del campo también preparan a estas horas el listado qué llevarán a la mesa de negociación. Según fuentes ruralistas, hasta anoche esa agenda incluía el cese de intervención en los mercados de maíz y trigo, lo que mejoraría los precios; la reducción de retenciones para la carne (hoy paga 15% y la leche (actualmente 5%); y la eliminación de retenciones para las economías regionales. Está claro que en ese punteo no aparecen las retenciones a la soja, el punto ríspido que motorizó la pelea desde el año pasado.

El Gobierno necesita resultados rápidos, para encauzar la negociación y acotar a sus sectores más duros. Y el campo llega al encuentro con un paro que no llegó a impactar en la oferta de alimentos y, por tanto, no tuvo poder de fuego. El martes se verá si logran transformar esas debilidades en un acuerdo.

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