El gobierno bonaerense volverá a licitar la concesión de la Ruta 2

Covisur y Caminos del Atlántico dejarán de operar los accesos a las playas bonaerenses tras convertir el Senado en ley un proyecto para llamar a una nueva licitación de las rutas
El Congreso bonaerense dejó ayer el camino allanado para que la administración de Daniel Scioli rescinda la concesión de la Ruta 2 al actual grupo operador. Se trata de Covisur, una sociedad controlada en partes iguales por cuatro empresas (CCI, Roggio, Dycasa y Esuco) y cuyo contrato, que vence en 2012, venía siendo cuestionado por casi todo el arco político de la provincia de Buenos Aires, incluyendo al gobierno provincial.

En esta línea, ayer el Senado bonaerense aprobó y convirtió en ley un proyecto que da por caducada la concesión y autoriza al Poder Ejecutivo a llamar a una nueva licitación pública tanto para la principal vía de acceso a los balnearios de la costa como para el resto de los caminos que conforman el denominado Sistema Vial Integrado del Atlántico. La iniciativa, impulsada por el propio gobernador Scioli, ya había obtenido media sanción en Diputados la semana pasada gracias a que el kirchnerismo logró el apoyo de bloque radical.

Además de la Ruta 2, los otros corredores viales cuyas concesiones serán relicitadas son la 11, 63, 56 y 74, más el tramo de la ruta 36 que va desde Berazategui hasta la localidad de Pipinas. Todos estaban en manos de la sociedad Caminos del Atlántico cuya concesión vence en 2011. También se incluyó a la ruta 88 que une Necochea y Mar del Plata y que había sido un reclamo del radicalismo para acompañar el proyecto del Frente para la Victoria.

Según la ley votada ayer, el gobierno bonaerense podrá llamar a licitación pública nacional, para concesionar a un sólo grupo el corredor vial por un plazo máximo de 30 años. Se establece además una revisión trianual del contrato y la creación de un organismo de control de la concesión.

Si bien la nueva ley no se refiere a montos de inversiones ni a valores de los peajes, la intención del gobierno de Scioli es permitir incrementos en las tarifas que pagarán los automovilistas a cambio de comprometer desembolsos por una cifra sideral calculada en $ 9.000 millones durante el lapso de la concesión. El dinero será destinado, a razón de $ 300 millones anuales, a la realización de una serie de obras en todas los caminos.

Por caso fuentes del sector sostienen que el nuevo concesionario deberá realizar el ensanchamiento de la Ruta 2, que pasaría a tener tres carriles, colectora e iluminación nueva. También se deberá construir, en Mar del Plata, una avenida circunvalación que evite que quienes se dirijan a Miramar tengan que cruzar esa ciudad.

Además se establece un plan de ampliación a doble mano la Ruta 11, desde Tordillo hasta la entrada de San Clemente del Tuyú (alrededor de 68 kilómetros), con banquinas y accesos a los balnearios.

En lo referente a la recaudación, el proyecto de ley votado ayer estable que la rentabilidad de la empresa adjudicataria deberá oscilar entre el 8 y el 12% y que los municipios por donde pasan las rutas se quedarán con el 4% de lo recaudado en los peajes, monto que recibirán en forma bimestral.

La nueva concesionaria además deberá articular con Covisur y Caminos del Atlántico el cumplimiento de las obras pautadas en la primera etapa de manera de evitar que el Estado provincial se haga cargo de la rescisión de los contratos actuales. Para que esto no ocurra tendrá que actuar en forma conjunta con las concesionarias actuales o llegar a un acuerdo para que abandonen sus concesiones. En este sentido, todavía no está clara la relación con Covisur, que pretendía una extensión de la concesión por otros 10 años.

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