El gobierno bonaerense recomienda a la gente “estar alerta” por casos de sarampión

Una turista inglesa que vino enferma desde el exterior contagió a dos hermanitos que estaban en un sanatorio. El gobierno encendió la señal de alerta. Hace más de diez años hubo un brote en La Plata.
Aunque parece reciente, el brote de sarampión que afectó a infinidad de platenses -tanto niños como adultos- ocurrió hace ya más de diez años; para ser precisos, en julio de 1998. Luego la enfermedad fue menguando no sólo en nuestra región sino en el país todo. Al punto que en febrero de 2000 se registró un último caso, en Córdoba.

Desde entonces se creía que era una preocupación del pasado, pero lamentablemente ha vuelto y es por eso que se encendió la señal de alarma. Los casos se conocieron en las últimas horas y remiten a dos hermanitos -mellizos y de apenas diez meses- que se contagiaron en la sala de espera de un centro asistencial privado de la ciudad de Buenos Aires. Fue en enero último, cuando entraron en contacto con una turista inglesa de 19 años, que vino enferma desde el exterior.

A raíz de eso, el ministerio de Salud bonaerense salió a aclarar que no se registraron casos en la Provincia, pero subrayó la necesidad de que se consulte al médico ante los primeros síntomas. Recordó que por tratarse de una enfermedad de denuncia obligatoria, los profesionales tienen la obligación de notificar cada caso a la dirección de Epidemiología.

El director de ese organismo provincial, Mario Masana Wilson, dijo -según publica el diario Hoy- que “el sarampión comparte los primeros síntomas con otras enfermedades. Hasta ahora se lo podía descartar como posible diagnóstico, pero hay que tenerlo nuevamente en cuenta”, ya que la Argentina dejó de ser un país libre de ese mal.

Respecto de la vacuna que lo previene, el funcionario indicó que “la edad ideal para aplicar la triple viral es un año. Pero si a los padres se les pasó la fecha pueden aplicársela después. No va a ser lo mismo, pero no se puede dejar al chico sin vacunación”. Los mellizos no la tenían.

La preocupación radica en la facilidad con que se propaga esta patología. Por lo pronto, las autoridades sanitarias porteñas aseguraron que “no hubo ninguna otra persona de la familia o del círculo cercano” de los niños que se haya contagiado. En tanto, sus pares de la Nación afirmaron que “tampoco se registraron casos en el país”.

De todos modos, emitieron un alerta de precaución que llegó tanto a los ministerios de salud provinciales como a todos los centros sanitarios del territorio nacional.

Masana Wilson alertó que “el virus se transmite muy fácilmente y cualquiera puede contagiarse”, y consideró que “por suerte en la Provincia estamos cubiertos porque durante la campaña de vacunación contra la rubéola se aplicó la doble viral que también cubre el sarampión”. De todas maneras hay que estar alertas.

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