El Gobierno avanza en reordenar sus filas

Una semana con interesantes pasos dados en varios sentidos en el ámbito político, ha transcurrido en Jujuy...
Obviamente, el anuncio del gobernador Barrionuevo de crear el cargo de Jefe de Gabinete acaparó los espacios de los medios.

Ya se conocía que Vicente Apaza, era uno de los hombres que el jefe del Ejecutivo tenía in pectore para lanzarlo a algún lugar importante del Gobierno. Lo que nadie imaginó es que sería al más importante, después de la fórmula gubernativa.

Crear la Jefatura de Gabinete supone varias cosas. En primer lugar, aceptar tácitamente que el gabinete estaba necesitando con urgencia un timón y una vela para aprovechar los vientos de cola o para capear las ráfagas cruzadas. En segundo lugar, generar un importante escudo protector para la figura del gobernador, dentro de la propia Casa de Gobierno. Es seguro que por su personalidad y su estilo, el doctor Apaza, no será un símil del "barrabravismo" irritante que ofrece como modelo el Jefe de Gabinete Nacional, pero deberá asumirse como organizador, intérprete del más hondo pensamiento del gobernador, cuando no, como su vocero más autorizado.

Se vino percibiendo en la marcha del Gobierno, en los últimos tiempos con mayor intensidad, esa suerte de acciones descoordinadas que suceden cuando los ministerios actúan como compartimientos estancos.

Al no formar parte del estilo las reuniones de Gabinete semanales -o periódicas- el conocimiento de cada cosa importante que ocurría en la administración debía pasar por el cuello de botella del despacho del Ejecutivo, y desde allí continuar su marcha o derrumbarse, según la voluntad política y las posibilidades existentes. Esa tarea, sumada al resto de las decisiones del Estado, es francamente insalubre. El jefe de Gabinete será entonces, el hombre múltiple de nexo entre ministros y secretarios de Estado, y con el conjunto muy importante de organismos descentralizados, como el Ivuj, el BAS, el ISJ, el EAP de la FNE, y otros.

Sorpresas y apoyos

Vicente Apaza es un relevante abogado del foro local y conoce la administración pública desde adentro (fue síndico del antiguo Banco de la Provincia y actualmente es asesor legal de Agua de los Andes). "Tiene el perfil del hombre al que les costará hacer cruzar el río con botas", decía entre los pliegues de las gruesas cortinas de la gobernación un asesor directo de Walter.

Según los propios dichos del gobernador se abocará a una redistribución de funciones y a armar el andamiaje legal necesario para ello, lo que hace imaginar que sobre su escritorio comenzarán a diseñarse las maquetas de una nueva estructura del Estado, y seguramente también será una voz influyente -o determinante- a la hora de llenar los casilleros con nuevos nombres.

En el bloque de diputados el anuncio fue recibido con cierta incertidumbre, pero pasado el primer momento, los legisladores, rápidamente se expresaron a favor.

La oposición -como es natural- se manifestó en contra con el argumento del gasto que supone crear organismos.

Pero, como se trata de una atribución constitucional y personalísima del gobernador no les corresponde más que advertir. Vale decir que los gastos a que hacen referencia, si la Jefatura de Gabinete responde a las expectativas creadas, estarán más que bien gastados y largamente recuperados.

De los cinco caballeros de la mesa chica, transcurrido el impacto de la sorpresa inicial, cuentan que hasta los que estaban dubitativos con respecto a la modificación de la composición del gabinete, finalmente, detrás de la máxima "bueno, vos sos el gobernador", se sumaron cohesionados al respaldo que necesitará el cambio.

De aquí en más le corresponderá sólo a Vicente Apaza demostrar que puede convertirse en un virtual primer ministro, y no ser uno más del staff oficial.

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