El Gobierno asegura un tope de 15% para la suba de salarios

Los sindicatos de transporte y servicios negocian sumas fijas que no superan el 15%. Con ese esquema, las empresas esquivan subas en los aportes a la seguridad social
Pese a los esfuerzos públicos de Hugo Moyano por mostrar a los gremios resistiendo cualquier imposición de techos en la discusión salarial, a paso firme el Gobierno se va acercando a su objetivo de contener los aumentos en un tope de 15% por lo menos hasta después de las elecciones y con la previsión adicional de evitar subas en los aportes a la seguridad social que deben costear las empresas, jaqueadas por los efectos de la crisis global. Con la sola excepción de las actividades vinculadas a la producción de alimentos, la mayoría de las paritarias que abarcan a poderosos gremios industriales y de servicios ya acordaron o negocian esquemas de sumas fijas no remunerativas que para el primer semestre contemplan recomposiciones que en promedio no superan el techo oficial.

Ese mecanismo fue convenido el viernes en la paritaria de la industria del calzado, la primera negociación definida, que fijó un aumento no remunerativo de 10% para el semestre marzo-agosto y elevó de $ 1.300 a $ 1.600 el salario mínimo de la actividad. Un preacuerdo similar sellaron en esa misma jornada las cámaras que agrupan a los propietarios de colectivos y el concesionario del subterráneo porteño con el sindicato de la UTA, donde se fijó hasta agosto un pago no remunerativo de entre $ 300 y $ 400 según las categorías. La idea del Gobierno es que el mismo esquema sea refrendado en las próximas semanas por el resto de los gremios del transporte, lo que contemplaría a los maquinistas y ferroviarios, y hasta los propios camioneros de Moyano, cuya paritaria vence el 1º de julio.

Otra paritaria que se aceleró es la de los trabajadores de las distribuidoras y transportadoras eléctricas agrupados en el sindicato de Luz y Fuerza, que esta misma semana firmarán una suma no remunerativa de $ 300 para el período enero-junio.

También están discutiendo ese esquema los mecánicos de Smata y los metalúrgicos de la UOM, que aspiran a un pago mensual de entre $ 250 y $ 300 por lo menos hasta septiembre, cuando apuestan a una mejora de la complicada situación que atraviesa la actividad. Además, la idea de la suma fija se analiza para la negociación en comercio, construcción y la industria textil.

En cambio, los gremios relacionados con la producción de alimentos insisten con un aumento porcentual para todo el año que se ubicaría entre 25% y 30%. En esa línea, la rama Jugos del sindicato de Aguas Gaseosas acordó la semana pasada una suba anual de 30%.

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