Gobierno apura pagos a contratistas para evitar que se frene la obra pública

Gobierno apura pagos a contratistas para evitar que se frene la obra pública

El Ejecutivo no quiere que por las tasas altas se corte la cadena de pagos en la construcción

El Gobierno apuró los pagos a contratistas para evitar un frenazo de la obra pública, en medio del escándalo por los cuadernos y la disparada de tasas para el financiamiento. El ejecutivo quiere evitar que se corte la cadena de pagos y que eso ponga en riesgo los más de 400.000 empleos que dependen de la actividad, que además ya está sufriendo el recorte en los gastos de capital desde octubre del año pasado, ahora aún más acotados a partir del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

"Nos llamó la atención que se pusieron al día el jueves de la semana pasada y no hay atraso. Con el kirchnerismo cobrábamos a un año y con el macrismo, cada seis meses", comentó a BAE Negocios una fuente del sector que no salía de su asombro e intentaba encontrarle una explicación a la decisión.

Desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) relativizaron esta versión y aclararon que todavía hay demoras, pero que los funcionarios aseguraron a los representantes del rubro que harán el mayor esfuerzo para cancelar lo adeudado y evitar que las mayores tasas terminen por ahogar a la actividad. "Los bancos tienen miedo y a las empresas ya no les alcanza para conseguir la plata solamente con sus balances. Con este costo de financiamiento no pueden seguir haciendo las obras", confiaron desde la entidad.

En ese sentido, desde el ministerio del Interior explicaron a este medio sobre los proyectos a cargo de esa cartera: "Fuimos pagando y en septiembre vamos a estar al día, como se comprometieron en la reunión con la Cámar y la Uocra".

Una de las interpretaciones que circulaba por estos días era que el Gobierno buscaba no sumar tensión con el gremio en un contexto de por sí enrarecido por la aparición de los Gloria de Oscar Centeno, que cayeron como una bomba entre los hombres de negocios.

"Esto es peor que el Lava Jato. En Brasil, había una sola empresa: Odebrecht. En cambio, acá están absolutamente todas involucradas", reflexionaba una de las fuentes consultadas.

Por lo pronto, lo concreto es que los proyectos adjudicados con la modalidad Público Privada ( PPP) tienen un signo de interrogación y para que puedan iniciar a construirse en octubre, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, anticipó en una entrevista con Clarín que podría crearse un fideicomiso para amortiguar la suba de tasas.

Para el secretario de Camarco y experto en PPP, Julio Crivelli, esto debería ser instrumentado por el Banco Nación, "el más solvente del país", el cual serviría como garantía para que luego las compañías puedan salir a buscar los fondos entre las entidades privadas, presumiblemente en dólares, unos cien puntos básicos por arriba del Gobierno, que hoy tiene el riesgo país en unos 700 puntos.

"Incluso suponiendo que en pesos se logre reducir unos 5 puntos la tasa, seguiría siendo un disparate y no se podrían iniciar las obras en octubre", abundó Crivelli. Por eso los préstamos deberán ser en moneda dura: la contraparte serán los títulos de pago por inversión (TPI) que se emitirán trimestralmente, nominados en dólares.

Los TPI estarán garantizados por el Sisvial, conformado con la recaudación del impuesto al gasoil, que a su vez se usarían de garantía para el primer tramo de financiamiento local y luego, para el que consigan los grandes fondos de inversión durante la ejecución de las obras bajo PPP.

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