El Gobierno apura la agenda legislativa

Enviará proyectos antes del 10 de diciembre
Mientras Néstor Kirchner siga vislumbrando que sólo él tiene el poder, no pensará en cambiar sus políticas. Este panorama se evalúa en la Casa Rosada en función del horizonte político inmediato y en virtud de las acciones que emitió el ex presidente en los últimos días.

La primera fecha de vencimiento, en todo caso, para rever las decisiones, será el próximo 10 de diciembre, según creen, cuando el Congreso cambie su composición con el resultado que dispararon las elecciones del 28 de junio. En tanto, y con el PJ en busca de un candidato claro para 2011, Kirchner seguirá con su proceso de radicalización del modelo con la pretensión de no claudicar, y apurará la agenda legislativa.

En la Casa Rosada se mostraban perplejos esta semana. La novedad la dio el acuerdo entre el Gobierno y la AFA, y la consecuente estocada que el matrimonio presidencial, con el aporte casi incondicional de Julio Grondona de por medio, le dio a la empresa Televisión Satelital Codificada (TSC), integrada por el grupo Clarín y Torneos y Competencias (TyC), a la que le sacó los derechos para televisar los partidos de fútbol que tenía hasta 2014.

"El próximo paso será la ley de radiodifusión", sostienen en la Casa Rosada. Aquellos que pensaron que a partir de la derrota pasada el kirchnerismo transitaría un camino de mayor apertura y búsqueda de consensos, sin alterar demasiado al Parlamento con arduos debates, encontraron la semana pasada varias señales en sentido contrario.

Las palabras del propio Kirchner lo dicen todo. "Si un resultado no se dio como uno esperaba, lo que tiene que hacer es predicar más", dijo el jueves pasado en un acto de las Madres de Plaza de Mayo. Y repitió que haber perdido una elección no lo obligaba a cambiar, sino a todo lo contrario.

A partir de ahora, y envalentonado con el triunfo sobre la oposición para prorrogar por un año las facultades delegadas del Congreso en el Poder Ejecutivo, el matrimonio Kirchner aprovechará para instalar los debates que le faltan hasta el recambio legislativo. A la nueva ley de servicios audiovisuales, que la Casa Rosada pretende mandar al Parlamento en un breve lapso, se sumaría también la discusión para sacar una nueva ley de arrendamiento agropecuario, que provocará una casi inmediata división entre los cuatro presidentes que componen la Comisión de Enlace rural.

Los costos

Además, la Casa Rosada insistirá en exigirle a la oposición que cualquier cambio de políticas que quiera hacer, como una rebaja de las retenciones de productos agropecuarios, un plan para universalizar la ayuda social y una reforma impositiva para bajar el IVA a los productos de primera necesidad, deberá contar con un detallado informe sobre la manera de financiarlo, como un modo de hacer responsable al resto de los dirigentes políticos ante las medidas que el Gobierno se viera obligado a tomar si perdiera en el Congreso esas nuevas batallas que intentará instalar la oposición.

Por el momento, según lo que se habla en los pasillos de Balcarce 50, lo que más preocupa en la Casa Rosada entre los futuros debates parlamentarios es la discusión del presupuesto 2010. Allí, la oposición podría introducir algunas modificaciones en las alícuotas a las exportaciones de granos. Es un tema en el que el matrimonio Kirchner ya decidió no ceder. Sí, en cambio, debió dar marcha atrás con los aumentos en el gas y la electricidad, ante el fuerte malestar social que había generado el proyecto, con alzas que involucraron tanto a usuarios de barrios residenciales como humildes.

Para después de diciembre, y con Kirchner sentado en una banca para "defender" al Gobierno, como ya definió su futuro rol, el matrimonio guarda la esperanza de aunar posiciones con los sectores de izquierda que ingresarán al Congreso de la mano de Martín Sabbatella y Fernando Solanas.

Ante las diferencias que ese espacio mostró la semana pasada respecto a la política hacia el Gobierno, la Casa Rosada sólo espera que se mantengan unidos para sumar aliados en los últimos dos años de poder kirchnerista.

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