El Gobierno apuesta a sostener el veranito económico en la campaña

El contexto externo ayuda, y la soja sobre los u$s 400 mejora ingresos por retenciones y facilita el control del dólar. La liquidación Ganancias engorda la caja
Justo cuando el Gobierno más lo necesitaba, el mundo empezó soplar a favor. Un panorama internacional más calmo y el precio de la soja estabilizado sobre los u$s 400 dólares garantizan 48 días de relativa calma económica que le permitirá al kirchnerismo llegar con algo más de dinero en la caja y, sobre todo, más aire para esquivar los problemas coyunturales y estructurales hasta el 28 de junio.

La recaudación se desaceleró notablemente en los últimos meses y, ayudada por los flujos que antes iban a las carteras de las AFJP, aumenta a un 14% interanual, lejos de los niveles de los años de crecimiento a tasas chinas. Pero la campaña electoral ocurrirá en los meses de fuertes vencimientos impositivos y liquidaciones de exportaciones, con la cosecha gruesa de la soja en su punto álgido.

Si bien es cierto que la sequía mermó en unos 14 millones la cantidad de toneladas exportables, con el precio de la oleaginosa arriba de los u$s 410 –el viernes cerró a u$s 416,67 en Chicago– el Estado se asegura un buen flujo de ingresos por retenciones en mayo y junio.

Según las estimaciones del Estudio Broda, la recaudación del primer semestre del año totalizará $ 145.600 millones, de los cuales $ 55.000 millones ingresarán en estos dos meses. Esos $ 27.500 mensuales superan holgadamente los ingresos de los últimos períodos. En abril, por ejemplo, la recaudación apenas pasó los $ 23.000 millones. En estos dos meses de bonanza fiscal, el Estado no debe afrontar vencimientos importantes ni pagos extraordinarios. "Hasta las elecciones el país atraviesa el período de mejor estacionalidad de la economía, con la mayor oferta de divisas por la cosecha de la soja y, desde el lado fiscal, una mayor recaudación, por el pago del impuesto a las Ganancias", resume Mariana Dal Poggetto, economista del estudio Bein.

La liquidación de la cosecha gruesa de soja a estos valores también ayuda al Banco Central a contener sin esfuerzos el dólar, indicador habitual de nerviosismo en tiempos crisis. Según la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara), los exportadores liquidaron u$s 374,6 millones entre el 30 de abril y el 4 de mayo y u$s 580 una semana antes. En el primer trimestre, las liquidaciones merodeaban los u$s 250 millones y obligaban al Central a sacrificar reservas. "Estructuralmente, este es un trimestre con abundante oferta (de divisas), sobre todo por las exportaciones primarias, y la soja arriba de los u$s 400 ya no es un número tan malo", explicó Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica.

Los frentes fiscal y financiero permitirán amortiguar los efectos de la contracción de la economía real, el desempleo creciente y la inflación, al menos hasta julio. "Estamos en una especie de stand by hasta el 28 de junio", dijo Dante Sica, director de Abeceb.com. "La economía no deparará sorpresas; lo peor ya pasó, ya que la industria está equilibrando su nivel de producción a la demanda de 2009", continuó.

Sin embargo, la incertidumbre electoral, más marcada que en anteriores comicios, continuará frenando inversiones. En el primer trimestre, la caída en este rubro fue del 20% interanual, según la consultora Prefinex. Eso implicará mayores cimbronazos económicos en los meses venideros, opinó Osvaldo Cado, economista de esa firma. "El adelantamiento de las elecciones exacerba la actitud de wait and see. Si los comicios hubieran sido en octubre, algunas inversiones necesarias se hubieran hecho, pero ahora ese dinero va al dólar", opinó.

El freno en la inversión, el consumo y la producción, desde el último trimestre de 2008, anticipan un aumento de desempleo, hasta ahora negado por el Gobierno. Analytica estima que la desocupación subirá hasta 10% a fin de año. Eso, coinciden los economistas, se profundizará tras las elecciones.

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