El Gobierno apuesta a Obama para mejorar las relaciones con EE.UU.

Dicen que en el equipo del presidente electo hay "amigos" de la Argentina.
Sin querer mostrar euforia, en el Gobierno cuentan los días para la asunción de Barack Obama en los Estados Unidos. Menos de un mes. Es que Cristina Kirchner apuesta a que con la próxima administración estadounidense se cosechen las relaciones que sus hombres tejieron con el Partido Demócrata. Y que el zigzagueante vínculo entre los Kirchner y los republicanos de George Bush vire hacia un mayor equilibrio.

Cristina y Obama encontrarán la primera oportunidad para saludarse en la reunión del G-20, en Londres, el 1 de abril, supo Clarín. Volverán a cruzarse a mediados del mismo mes en Trinidad y Tobago, en la Cumbre de las Américas. Para entonces, seguirá siendo prematuro juzgar la marcha de las relaciones con Washington. Pero tanto el equipo que actualmente sigue al Presidente electo de EE.UU. como el que conformará su Gabinete desde el 20 de enero fueron "sólo buenas noticias para la Argentina", según comentarios a este diario de un funcionario con mucha llegada a la Presidenta.

"Los argentinos nos sumamos a la gran expectativa que todo el mundo tiene puesta en Barack Obama y en sectores tan distintos como Oriente Medio y América Latina, donde hay una sensación de que va haber un cambio profundo, de un Estados Unidos que actúe de manera más multilateral", apuntó Héctor Timerman, embajador en Washington.

Argentina ocupó siempre un espacio pequeño en la política exterior de los EE.UU. Pero el Gobierno reconoce buscar un diálogo mayor y más conveniente que el que existió en los últimos años, aún con las diferencias latentes, y ya no anquilosadas en el "factor Venezuela". Algunas se materializan en el plano comercial. El secretario de Comercio y Relaciones Internacionales, Alfredo Chiaradía, espera que se resuelvan trabas sanitarias que impiden hoy el acceso de carne y cítricos al mercado estadounidense y que Washington "reconozca" parámetros más "equitativos" en la Ronda de Doha.

Vale hacer un repaso. Sin contar al propio Obama, tres figuras que estarán en el futuro Gabinete (Joseph Biden, Ram Emanuel, Hillary Clinton), salieron del Congreso estadounidense, donde la diplomacia argentina focalizó su trabajo en el último año. Cristina y Hillary -que fueron contemporáneamente senadoras- se han visto unas cuatro veces en encuentros de distinto grado. Y la Presidenta se manifestó admiradora de la demócrata, que perdió internas partidarias contra Obama.

El futuro secretario de Comercio, Bill Richardson, y el jefe del equipo de transición de Obama, John Podestá, mantienen buen diálogo con Timerman. Otro "amigo" de la Argentina es Cristopher Dodd, quien podría quedar al frente de la crucial comisión de Banca y finanzas del Senado estadounidense.

Timerman es desafiante: "El único conflicto que tiene la Argentina con Estados Unidos son los argentinos que se autotitulan voceros de Estados Unidos". Agrega: "Argentina busca que la próxima administración no centre su política con la región en los temas de seguridad, sino en una agenda más amplia". Y dice estar seguro de que junto a Brasil y México, este será "uno de los tres países de Latinoamérica de más diálogo con EE.UU."

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