El Gobierno aprovecha la suba de los bonos para endurecer oferta a holdouts

La alternativa de no incluir un bono por los intereses caídos del Cupón PBI cobra fuerza. Por el contexto global, la oferta no bajaría de u$s 50 y se ahorrarían u$s 1.500 millones
La posibilidad de efectuar a los tenedores de bonos en default una oferta peor a la del canje de 2005 demoró la presentación del prospecto con la propuesta final ante la Comisión de Valores de los Estados Unidos, que iba a realizarse en los próximos días, hasta mediados de mes. Esa será la fecha límite para formalizar el canje ante el ente regulador si el Ministerio de Economía insiste, tal como reafirmaron funcionarios, con la idea de presentar la oferta en la última semana de enero.

Según trascendió, en las reuniones que funcionarios de la Secretaría de Finanzas llevan adelante con representantes de los bancos comenzó a ganar fuerza la chance de hacer una oferta menos jugosa a los holdouts, que poseen títulos. De avanzar esa posibilidad, lo más probable es que queden excluidos de la propuesta original los intereses caídos del cupón del PBI correspondientes al período 2005-2007. Esto representaría un ahorro para la Argentina de unos u$s 1.500 millones, según fuentes de mercado.

El repunte de los bonos argentinos y las buenas condiciones financieras globales del último tiempo permiten al país contemplar ese recorte en la propuesta original que acercaron los bancos Barclays, Citi y Deutsche, en representación de u$s 10.000 millones en títulos caídos, la mitad del total que permanece impago. La valorización de la deuda haría que la oferta final, sin reconocer los intereses caídos del Cupón del PBI, ronde los u$s 50 en términos de mercado. La inclusión de un bono por ese valor sumaría unos u$s 5 a la propuesta.

La alternativa de realizar una oferta peor a la del canje de 2005, que tuvo una aceptación del 75%, cobró fuerza por el fuerte valor de mercado de los bonos. Eso, además de deprimir el riesgo país a niveles cercanos a los 600 puntos, permite efectuar una propuesta menos costosa para el Estado y redituable para los inversores, sobre todo para aquellos que pagaron menos de la mitad por los bonos en default de lo que recibirían al concretarse la operación.

Pero los tiempos se acortan. El ministro de Economía, Amado Boudou, fijó el fin de semana para finales de enero la formalización de la propuesta. Para cumplir con esa meta, la SEC debería recibir el prospecto antes del 20 del actual. Sin embargo, la parte más compleja del trámite ya se presentó ante el organismo regulador y los números finales serían de más rápido contralor.

En Economía insisten con que el buen momento financiero ayuda a terminar de delinear la negociación sin apresurarse. Incluso, los encargados de la parte técnica de la operación argumentan que mientras se sigan acortando los spreads de los bonos del tramo medio de la curva, mejor será la situación, ya que el nuevo bono por los intereses vencidos del Discount tendrá un plazo de 7 y 10 años. Este título acompañaría al nuevo Discount y al cupón del PBI, con los intereses correspondientes a 2008, que se abonaron en diciembre último. Los inversores minoristas tendrán plazos más cortos –3 años– y no serán obligados a suscribir el bono con el que el Gobierno espera captar al menos u$s 1.000 millones de fondos frescos.

Así, Boudou llegará a Washington el miércoles próximo sin la oferta completa. Si bien su agenda no está definida, podría reunirse con representantes de organismos multilaterales. El road show que llevará al ministro, al secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, y al subsecretario de Financiamiento, Adrián Cosentino, por Estados Unidos, Europa y Japón quedará para febrero.

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