El Gobierno del apriete

Por Adrián Ventura

Primero fue la ley de medios, que el Gobierno logró sancionar para obligar a los grupos a vender canales y radios. Ahora, el Gobierno presiona sobre Papel Prensa, para que ni LA NACION, ni Clarín, ni otros 170 diarios puedan imprimir las noticias que tanto disgustan al Gobierno.

La secuencia es llamativa:

* El 14 de agosto último, el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, anunció a sus subordinados la intención de intervenir Papel Prensa y deslizó amenazas físicas.

* Luego, impulsó la renuncia de cuatro directores y síndicos estatales en la sociedad.

* La semana última, pretendió que la Bolsa de Comercio castigara a Papel Prensa con una inspección ilimitada.

* También forzó la renuncia de Eduardo Hecker, titular de la Comisión Nacional de Valores, que se alejó del cargo porque no comparte los métodos patoteriles del funcionario. Hecker fue reemplazado por otro funcionario más sumiso, Alejandro Vanoli.

* Asimismo, desplazó al titular de la Sindicatura General, Carlos Pacios, y lo reemplazó por Gustavo Reposo.

* El lunes último, el ministro de Economía, Amado Boudou, dijo que Papel Prensa realizó maniobras contra el Estado, algo completamente falso porque el Estado, a través de los directores y síndicos que tiene dentro de Papel Prensa, siempre auditó a la empresa y aprobó expresamente todos sus actos.

* Ayer, Moreno hizo una denuncia penal, que pretende encontrar en inexistentes fallas formales un delito.

El Gobierno, en realidad, no pretende tener la razón: simplemente persigue un objetivo, que es ejercer un control indebido sobre la libertad de prensa, por vía de controlar el acceso al espectro radioeléctrico o el suministro de papel para imprimir diarios.

Para lograr esa finalidad, todo vale. De la seguridad jurídica y de la libertad, ni una palabra.

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