El Gobierno apela a la Corte para poder usar las reservas

Hizo una presentación para llevar al máximo tribunal la discusión sobre la validez del DNU que creó el Fondo del Bicentenario. Y pide que mientras sigue la discusión, se libere la utilización de los dólares del Banco Central.
El Gobierno sigue la batalla judicial por el uso de reservas. Así lo demuestra la presentación de un recurso extraordinario firmado por el flamante Procurador del Tesoro Joaquín da Rocha en el que se cuestiona el fallo de la Cámara en lo Contencioso Administrativo que no permitió el uso de reservar para el Fondo del Bicentenario.

La presentación de Da Rocha se hizo ante la Cámara que durante la feria confirmó la medida cautelar firmada por la jueza en lo Contencioso Administrativo María José Sarmiento quien impidió la utilización de 6.569 millones de dólares para pagar deuda.

La decisión del Gobierno de llegar a la Corte Suprema es un camino paralelo al del Parlamento. Mientras en el Congreso se espera al inicio de sesiones ordinarias para tratar el Fondo del Bicentenario, se intenta despejar el enmarañado expediente judicial.

El recurso del Gobierno ante la Justicia reclama efectos suspensivos de lo decidido por la Cámara. Esto quiere decir que se solicitó que si la Cámara le concede el recurso para ir a la Corte se suspenda la prohibición judicial que existe para el uso de reservas para el Fondo del Bicentenario, que fue creado mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU).

La Cámara en lo Contencioso, con la firma de las juezas Clara María Do Pico y Marta Herrera decidió que no se podía constituir el Fondo de Bicentenario hasta que se cumplan los plazos constitucionales y legales que regulan la intervención del Congreso para el dictado de los DNU. Hubo dos presentaciones hechas por partidos de la oposición. Un expediente se abrió por la demanda del senador de la UCR Gerardo Morales y el otro por la presentación hecha por el diputado de PRO Federico Pinedo y los de la Coalición Cívica Juan Carlos Vega, Patricia Bullrich y Alfonso Prat Gay.

El escrito presentado por Da Rocha señala que lo resuelto por la Cámara afecta el "interés de toda la comunidad y el equilibrio republicano" ya que los legisladores no estaban legitimados para actuar en el expediente y que debían hacerlo cuando el Congreso analizara los DNU. También consideró que la decisión de la Cámara implicaba desconocer la validez de los decretos ya que el haber ordenado que se convocara a sesiones extraordinarias implicaba negar el carácter constitucional de los DNU. El Gobierno esgrimió en el recurso presentado que lo resuelto por la Cámara reviste "gravedad institucional" ya que se afectó una decisión del Estado que pretendía reinsertarse en los mercados y eso afectó el canje de títulos públicos.

El Procurador del Tesoro presentó recursos en las dos causas que serán resueltas por diferentes salas de la Cámara en lo Contencioso. El Gobierno tendrá entonces dos oportunidades de conseguir llegar a la Corte. Los jueces de la Sala III Sergio Fernández, Jorge Argento y el excusado Carlos Grecco resolverá el planteo de la UCR en tanto la Sala IV integrada por Fernández, Jorge Morán, Luis Márquez entiende en el otro expediente. En Tribunales se estima que la Cámara -una o ambas salas- abrirían el recurso debido a la "gravedad institucional" que plantea el Gobierno. Aunque no se puede vaticinar que lo hagan con efecto suspensivo. Eso se lo dejarían a la Corte.

La decisión de la Cámara no será inmediata. Los legisladores que presentaron los amparos tienen para contestar diez días hábiles. Recién entonces y sin plazos, los camaristas pueden resolver si el caso va a la Corte.

En la Corte Suprema esperan que el Fondo del Bicentenario se resuelva fuera de los Tribunales. De todos modos uno de los jueces del Alto Tribunal dijo a principio de esta semana que "en general la Corte no acepta recursos extraordinarios por medidas cautelares como la de este caso". Sólo revisa sentencias definitivas. Pero el juez no fue taxativo y dejó abierto un resquicio para lo que intenta el Gobierno: conseguir el Fondo del Bicentenario. Tal vez para entonces ya haya hablado el Parlamento.

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