El Gobierno analiza plan de viviendas y créditos hipotecarios para la clase media

Con la mirada puesta en las elecciones, se harán viviendas para la clase media. También habrá créditos hipotecarios con plata de la ANSeS. La intención es dar una respuesta a inquilinos
Con el objetivo de reconquistar la clase media, el kirchnerismo formula planes para resolver uno de los mayores problemas –y a su vez una de las mayores aspiraciones– del sector: la vivienda propia. El plan para construirlas está bastante avanzado, y se incluirá en el mega-anuncio de obras públicas por $ 71.000 millones; mientras que los créditos hipotecarios se cocinan a fuego lento en la ANSeS. Las dos líneas de medidas parten del mismo diagnóstico económico y político: la clase media (especialmente la media-media y media-baja) es la “feta del sandwich” que alquila pero no llega a la vivienda propia, y resolverlo puede otorgar un gran rédito electoral. “Siempre y cuando no repitamos el papelón de los créditos hipotecarios anunciados en el 2006, que apenas se dieron en cuentagotas”, admitió un operador K.

El plan de viviendas fue firmado con algunos gobernadores afines y consiste en la construcción de casas cuyo costo ronda los $ 200.000, a diferencia de los $ 70.000 que promedian las viviendas populares. El acceso a las nuevas casas para la clase media, similar al que se anunció para realizar junto a sindicatos, contempla cuotas de $ 2.500 a $ 3.000, con lo que el ingreso familiar tendría que superar los $ 7.000.

Los préstamos se otorgarían mediante el Banco Nación. Si también intervienen entidades privadas, se buscará un mecanismo parecido a los préstamos para el primer automóvil: tasas de referencia cercanas al 11%. En todos los casos, con la plata de ANSeS que hasta ayer estaba en manos de las AFJP. “La decisión es no dejar ese dinero quieto, sino movilizarlo con sentido de rentabilidad social y previsional”, definió un funcionario de Casa Rosada.

Así como en los autos, también habría una remake de la etapa más feliz del primer peronismo, pero con un salto de calidad. Si ya comenzó a ser criticado el “troncomóvil” de Moreno; en cambio se piensa en viviendas parecidas a las de Ciudad Evita, con techo a dos aguas, sólida construcción de ladrillos, tres o más ambientes, frente y fondo parquizados. “Esto dependerá de los fondos y terrenos disponibles, pero serán de una gama más alta que las llamadas viviendas sociales”, admitió un ladero de Néstor Kirchner.

En cuanto al plan de créditos hipotecarios, desde el Ministerio de Planificación admitieron que “se instrumentarán con fondos de la ANSeS, pero todavía resta definir un montón de detalles”. Cerca de Amado Boudou, el titular del organismo previsional, afirmaron que “lo estamos trabajando con cuidado, porque el tema tiene un gran peso simbólico. Algo vamos a hacer para facilitarle el acceso a la vivienda a la clase media, con las dificultades de un país donde sólo hay préstamos por 10% del PBI”.

En el Gobierno, nadie quiere repetir la experiencia de los créditos para inquilinos anunciados en 2006, que apenas se llevaron a la práctica. En la segunda mitad de ese año, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, prometió préstamos hipotecarios a 20 o 30 años y de cuotas fijas, cuando los bancos toman dinero a 30, 60 o 90 días. En aquel momento se prometieron tasas cercanas al 10%, para inmuebles que no excedieron los $ 200.000 o $ 300.000, y con facilidades a los inquilinos para acreditar ingresos. El resultado fue que salieron de la venta las propiedades con valuación cercana a $ 200.000, y los alquileres no dejaron de subir. “Dependíamos de los bancos, ahora podemos dar créditos con la plata de ANSeS”, diferenció una de las fuentes consultadas.

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