El Gobierno analiza darle otro perfil al Banco Central

El Gobierno analiza darle otro perfil al Banco Central
Cambiarían la carta orgánica para poder usar sus reservas en planes de desarrollo
Después de varias insinuaciones públicas, el Gobierno decidió finalmente avanzar con el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central, que sería debatido el mes próximo, cuando comience el período de sesiones ordinarias.

La semana pasada, de manera muy discreta, el ex presidente Néstor Kirchner lo analizó en una reunión en la quinta de Olivos en la que estuvo uno de los interesados en la iniciativa, el diputado y presidente del Banco Credicoop, Carlos Heller. Junto con la jefa del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, Heller quiere convertir a la entidad monetaria en un brazo directo del Poder Ejecutivo, recortando su actual autonomía, para que sus reservas, tan debatidas en la crisis por la creación del Fondo del Bicentenario (con el que se pagarían deudas y se auxiliaría al Tesoro) sirvan como sostén de una suerte de banca de desarrollo.

Sorteado el escollo que significaba para la Casa Rosada la resistencia de Martín Redrado a dejar la presidencia del Banco Central ?el viernes anunció que había presentado su renuncia "indeclinable"?, el matrimonio Kirchner cree que tiene allanado el camino para que en marzo se dé el debate que fue largamente postergado.

"Nosotros vamos a discutir para qué se deben usar las reservas. Esa será nuestra próxima batalla", se había entusiasmado ante La Nacion un alto funcionario del Gobierno en el fragor de la pelea con Redrado, que los Kirchner ya creen ganada a partir de la decisión que tomará mañana la comisión especial del Congreso que deberá aconsejar a la Presidenta sobre la salida del economista.

La consulta de Kirchner a Heller tiene especial relevancia. El diputado por la Capital que juró con el ex presidente el pasado 3 de diciembre es vicepresidente de la Comisión de Finanzas de la Cámara baja, por la que deberá pasar la reforma.

La iniciativa, que forma parte de un proyecto que había presentado Marcó del Pont en sus épocas de diputada nacional y no avanzó, sería debatida en los primeros días del año legislativo, paralelamente al momento en que el Congreso trate el decreto de necesidad y urgencia con el que Cristina Kirchner creó el Fondo del Bicentenario. Los jefes de bloque del oficialismo, Miguel Pichetto (Senado) y Agustín Rossi (Diputados), lo usarán como prenda de negociación con la centroizquierda para conseguir que respalden el DNU 2010 que dispuso el uso de 6569 millones de dólares de las reservas del Banco Central para el pago de la deuda.

Néstor Kirchner ya había dejado abierta la posibilidad de hacer cambios en el BCRA hace pocos días, al advertir que la reforma de la carta orgánica de la entidad era una "asignatura pendiente". Ahora ya se trabaja en el tema. "Desde hace unos días se está discutiendo cómo llevarla a la práctica", anticipó un funcionario que está al tanto de los detalles del proyecto, que tomaría como base el que redactó la presidenta del Banco Nación.

Un ministro confió ayer a LA NACION que en el proyecto trabajan el titular del Palacio de Hacienda, Amado Boudou, y Sergio Chodos, uno de los directores del Banco Central, que responde al kirchnerismo.

"Con el debate del DNU [que creó el Fondo del Bicentenario], va a aparecer también el del uso de las reservas e incluso la reforma de la ley de entidades financieras", planteó un encumbrado legislador a LA NACION. El Gobierno, de todas maneras, esperará a cerrar el posible número de adhesiones en el Congreso para anunciar que avanzará con la iniciativa. Después del desgaste que provocó para la Casa Rosada la resistencia de Redrado a avalar el pago de deuda con reservas, el Gobierno pretende evitar un nuevo traspié antes de que comience el debate.

La idea que entusiasma al matrimonio Kirchner es que el Banco Central se convierta en un sostén del crecimiento, y cuyas reservas puedan ser utilizadas para planes de creación de empleo o proyectos de infraestructura. Uno de los ejes es, justamente, la modificación del artículo 3 de su carta orgánica, que establece actualmente que las políticas que implemente la autoridad monetaria no estarán sujetas a las órdenes o indicaciones del Poder Ejecutivo.

Según lo describió la presidenta del Banco Nación, el organismo no puede ser totalmente autónomo del Gobierno. "Tiene que coordinar la política", opinó Marcó del Pont, cuando Kirchner reflotó la posibilidad de modificar la carta orgánica de la entidad, no bien comenzó la pelea con Redrado por su resistencia a usar las reservas para el pago de la deuda.

El Gobierno cree ya ganada la pelea con el economista. A pesar de que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, había dicho el viernes pasado, en el momento en que Redrado anunciaba su renuncia, en conferencia de prensa, que la Presidenta no le aceptará la dimisión hasta que no se pronuncie el Congreso, que será mañana en la Casa Rosada, descartaban ayer que pudiera haber hoy algún movimiento de la jefa del Estado para rechazar explícitamente la renuncia. "Se va a esperar la definición del martes", sostuvo una fuente oficial.

A partir del consejo -de carácter reservado- que dará la comisión bicameral integrada por el vicepresidente Julio Cobos y los diputados Gustavo Marconato, por el oficialismo, y Alfonso Prat-Gay, por la Coalición Cívica, Cristina Kirchner redactará otro decreto, que esta vez no será un DNU, para que quede firme la expulsión de Redrado.

A partir de ese momento, el kirchnerismo dedicará el mes a concentrarse en la búsqueda de aliados para que el decreto por el que se creó el Fondo del Bicentenario sea avalado por el Senado. El DNU quedará vigente con la aprobación de una de las cámaras. Mientras tanto, en Diputados comenzará el plan para promover el debate de la reforma de la carta orgánica, la otra gran batalla que quieren dar los Kirchner.

CLAVES

* Tiempos: el Gobierno pretende aprovechar el debate del decreto que creó el Fondo del Bicentenario para reformar la carta orgánica del Banco Central.

* Primeros pasos: en marzo, cuando comiencen las sesiones ordinarias del Congreso, la Casa Rosada presentará la iniciativa que hasta el momento había esquivado.

* Proyecto: el matrimonio Kirchner pretende desterrar la autonomía que la entidad monetaria tiene en función del artículo 3 de la carta orgánica, que prohíbe injerencias del Poder Ejecutivo en las decisiones del directorio.

* Reservas: otro punto del debate será la habilitación para el uso de las reservas para planes de empleo o infraestructura y obra pública, que actúen como fondo de desarrollo.

* Seducción: las modificaciones serían una manera del Gobierno de acercarse a los bloques de centroizquierda, a los que necesita para sortear cualquier debate en la Cámara de Diputados.

* Autores: la iniciativa está basada en un proyecto que había presentado cuando era legisladora la presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont.

* Bancos: también está en carpeta una reforma a la ley de entidades financieras que impulsa el diputado Carlos Heller, aliado del Gobierno.

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