El Gobierno analiza bajar cinco puntos las retenciones a la soja

Es una señal al campo en tiempos de campaña. Lo define la Presidenta.
Demonizada como el yuyo que crece en cualquier lado, la soja, recibiría en breve su premio. En el más alto nivel del Gobierno analizan una rebaja de 5 puntos en las retenciones que se aplican a las exportaciones esta oleaginosa. La palabra final la tiene Cristina Kirchner. Y la decisión se tomaría por la dramática disminución del precio internacional que se precipitó de 600 dólares por tonelada el último abril a los 300 actuales.

La soja representa más de la mitad de la cosecha argentina, pero un ala del Gobierno resiste la iniciativa: en estos tiempos electorales, lo leen como una concesión a un sector que igual "no nos va a votar".

Otro sector piensa que la medida ayuda a cambiar el humor del interior. Y en general, a los funcionarios les cuesta aceptar la idea, después del prolongado conflicto con el campo. Pero algunos miembros clave de la Jefatura de Gabinete y del flamante ministerio de la Producción se rinden ante la evidencia.

Por una lado hoy hay 10 millones de toneladas de soja sin vender en los campos, justo cuando más se necesitan dólares. Por otro, la siembra de soja avanza lento y a esta altura, queda la mitad de la superficie sin ocupar. En unas semanas este anuncio podría hacerse realidad, de acuerdo a fuentes de la Casa Rosada.

Las 10 millones de toneladas de la vieja cosecha de soja, almacenadas en los silos bolsa, se encuentran a la espera de mejores precios, o de un dólar más alto o de una reducción de retenciones, que tienen el mismo efecto.

A eso se añade que por culpa de una sequía feroz lo que no se ocupó o ser perdió con el trigo se puede reemplazar con soja. De allí, que se estime que habrá este año 1,5 millones adicionales de hectáreas con la oleaginosa.

El año pasado, la soja aportó 46 millones de toneladas a una cosecha de granos que totalizó 94 millones. Para esta campaña, la Bolsa de Cereales de Rosario estima la cosecha de soja en 50 millones de toneladas, con un impacto mayor sobre un volumen final de 88 a 90 millones por las caídas en trigo y en maíz.

El último viernes la cotización de la soja cerró a US$ 310, de acuerdo a los valores que publica la Secretaría de Agricultura. Hay un dato curioso: de aplicarse las derogadas retenciones móviles el tributo se ubicaría en 29%, en vez del 35% actual. Si se rebajan 5 puntos las retenciones quedarían en 30%.

Por la defensa de las necesarias rotaciones de suelo, la soja no tendría el plan que se aplica para el trigo y el maíz que incentiva una mayor producción.

Esa medida sorprendió a los propias ruralistas que ahora están afilando el lápiz. En el trigo, por cada millón de toneladas que supere las 13 millones se quita un punto adicional de retenciones. Este año no se va a notar ya que la cosecha no llega a 10 millones. Pero sería una realidad en 2009. En el maíz es diferente. Se parte de una base de 15 millones y la cosecha podría alcanzar 17 millones,. Así las cosas, a la rebaja de 5 puntos se suman otros 2.

En las entidades las dudas se centran en cómo se va a instrumentar. De paso, señalan dos cuestiones de fondo, ausentes de los anuncios. Una es la resolución 543 que exige pagar anticipadamente las retenciones, cuando siempre se abonaban en Aduana, con el barco antes de zarpar. En un contexto de anemia financiera esa resolución traba exportaciones y destrozó mercados de futuro.

En el caso de la carne el requisito para autorizar embarques consiste en que los frigoríficos deben contabilizar un stock equivalente al 75% para el mercado interno. Hoy se verifica la absurda situación de embarques paralizados y cámaras abarrotadas de carne.

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