El Gobierno lo amenazó con el juicio político y el vice bajó el perfil

Pasó de protagonista de la crisis a anticipar su regreso a Mendoza. En la UCR no gustó su alta exposición.
Esta vez la crisis política del Gobierno podría no beneficiar tan claramente al vicepresidente Julio Cobos, como ocurrió con el conflicto del campo. Su rol protagónico apenas se conoció la remoción –después dejada sin efecto– de Martín Redrado actuó como un bumerang porque apareció como un opositor activo, aun en un momento de debilidad institucional.

Pero ése no fue el único motivo por el que Cobos inició la semana convocando a los bloques legislativos a una reunión en el Senado y la terminó regresando de vacaciones a Mendoza en el mayor de los sigilos.

Una fuente oficial contó a PERFIL que el mendocino sufrió "un apriete muy fuerte del Gobierno" que lo "amenazó con impulsar un juicio político en su contra" si no frenaba su activa intervención. Aunque las posibilidades de que el juicio prosperara eran muy bajas, a Cobos lo retrajo la posibilidad de que se instalara la idea de que estaba aprovechando la oportunidad para fortalecer su candidatura, anunciada hace sólo dos semanas.

"El radicalismo también fue informado y evaluó la conveniencia de que Cobos se retire momentáneamente del epicentro de la crisis para que no se le caiga el candidato presidencial", agregó la fuente. El senador kirchnerista Nicolás Fernández fue el encargado de comunicar el mensaje a los referentes radicales de la Cámara alta. Allí también evaluaron que no convenía posicionar a la UCR perjudicando al Gobierno en un momento tan delicado y por eso propusieron un acuerdo que el oficialismo desoyó.

"No tienen causa para hacerle juicio político, esa iniciativa se va a caer", admitió uno de los senadores que confirmó la amenaza del Gobierno. Hasta el momento, sólo el diputado Agustín Rossi había hablado de un juicio político a Cobos por convocar a los jefes de bloques para fijar fecha de tratamiento a la validez del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que removía a Redrado.

En el entorno del vice, admiten que las cosas no resultaron como Cobos esperaba: "El no entiende la actitud del Gobierno con él. En esta crisis, Cobos armó todo a la par con (Eduardo) Fellner y cuando convocó a los senadores, salieron a pedirle la renuncia, lo trataron de payaso, lo amenazaron con hacerle juicio político por haber cumplido sus funciones. Cobos está de acuerdo con pagar la deuda, pero cuidando las formas", asegura un cobista.

Algún costo. El politólogo Carlos Fara entiende que "el problema de Cobos es que debe ser muy cuidadoso con su nivel de exposición, para no llegar desgastado a 2011. En el medio de este conflicto, se contradijo cuando lanzó su candidatura, cuando dijo que iba a renunciar si fuese candidato y luego, cuando lo atacó la Presidenta y respondió que iba a cumplir el mandato hasta el final".

El politólogo Sergio Berensztein, de la consultora Poliarquía, cree en cambio que Cobos "tiene en esta crisis la ventaja relativa de estar en la posición de árbitro entre el Gobierno y la opinión pública", lo cual puede favorecerlo. Sin embargo, afirma que a nivel político, dentro de la oposición, "quienes quieren desgastarlo, como Elisa Carrió, sí pueden aprovechar esta crisis para ponerlo en un lugar difícil".

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