El gobierno de Alemania teme un descalabro y salva de la quiebra al cuarto banco del país

Es el HRE. Acordó un rescate con la banca privada. Y amplió la garantía de depósitos.

Por: Idafe Martin

El gobierno y los bancos alemanes acordaron ayer un paquete de 50.000 millones de euros para salvar de la quiebra al hipotecario Hypo Real Estate (HRE), al borde del colapso, mientras Berlín anunció que garantizará los depósitos de los particulares. La decisión de subir el monto de las garantías había sido tomada el miércoles por Irlanda ante las críticas de... la misma Alemania. El temor a una corrida y una quiebra en cadena pesó más.

Las soluciones de la semana pasada no funcionaron. Para el banco belga Fortis, nacionalizado a medias, el gobierno buscó entre el sábado y el domingo un comprador y anoche --a última hora-- vendió el 75% al francés BNP Paribas. Además, Bélgica buscaba una solución para el Dexia, que según la prensa podría verse arrastrado si cayera el alemán HRE.

El HRE --el cuarto banco alemán y el segundo entre los hipotecarios-- avisaba la noche del sábado de su inmediata quiebra porque fracasó el plan de rescate que los bancos alemanes habían preparado con garantías públicas. Un total de 35.000 millones de euros de garantías de créditos no fueron suficientes, por lo que Berlín empujó ayer a la banca alemana a inyectarle 15.000 millones más.

La solución puede ser un parche porque un informe del Deutsche Bank citado por el diario Welt am Sonntag estimaba en 20.000 millones las necesidades de HRE en los próximos días, 50.000 antes de fin de año y casi 100.000 en 2009. Berlín temía que la caída de HRE provocara una reacción que tumbara al conjunto de la banca alemana.

Ayer, el Ministerio de Economía anunció que garantizaba todos los depósitos de particulares y que trabajaba "para impedir que la situación crítica de una entidad ponga en peligro a todo el sistema financiero".

En estos momentos, el Estado germano aplica legalmente la devolución máxima de 20.000 euros (y el 90% de los fondos por debajo de esa cantidad) recomendada por la Unión Europea. Pero sus tres tipos de bancos, de negocios, corporativos y cajas de ahorro garantizan además el reintegro de hasta un 30% gracias a un fondo compartido. Anoche, voceros del Ministerio de Finanzas indicaron que hoy se difundiría un detalle con las nuevas garantías.

Mientras la incertidumbre financiera no cede, los ministros europeos de Economía se reúnen hoy y mañana en Luxemburgo para acordar reglas comunes de intervención en los mercados y que los rescates, aun haciéndose con fondos nacionales, se coordinen en la UE.

En Luxemburgo habrá otro choque y volverá a ser franco-alemán. París quiere rebasar el 3% de déficit público que permiten las reglas europeas con la excusa de la crisis. Alemania, que se aprieta el cinturón desde hace 4 años, quiere que se respete. Y los no invitados a la cumbre parisina del sábado entre Francia, Italia, Alemania y Gran Bretaña se harán escuchar, España y Holanda los primeros.

La decisión tomada anoche por Alemania y estos últimos días por Irlanda, Grecia y el Reino Unido de garantizar ilimitadamente los depósitos bancarios en sus bancos provocará otra confrontación, porque no se garantizan los depósitos en los bancos extranjeros. Por ejemplo, Irlanda da garantías sobre los ahorros guardados en un banco irlandés pero no los que guarda el británico HBOS o el alemán Deutsche Bank en sus oficinas de Dublín. Eso puede provocar masivas transferencias de fondos entre bancos que harían más vulnerables a los extranjeros, algo absolutamente prohibido por una Comisión Europea que ahora hace la vista gorda.

La crisis ya no es sólo bancaria. Francia está técnicamente en recesión. Alemania, según el Deutsche Bank, podría estarlo en 2009. Los ciudadanos ven que hay decenas de miles de millones para rescatar bancos y sus directivos se van a casa, a pesar de los discursos de los líderes buscando culpables, con indemnizaciones millonarias. Todos los gobiernos dicen que la alternativa sería el colapso de la "economía real", como si hubiera una economía ficticia.

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