El Gobierno "ajustó" la oferta salarial

Schiaretti dispuso un achique de gastos. Con el ahorro, ofrecerá una suma fija no remunerativa por única vez. Los gremios, calientes.
En medio de la cinchada salarial con sus empleados, Juan Schiaretti anunció ayer que hará una "fuerte restricción del gasto", medida que tendría como objetivo obtener los excedentes presupuestarios para ofrecer por única vez una suma no remunerativa. Hasta ahora, ésta es la propuesta de mejora salarial que formuló el Gobierno provincial.

"El gobernador determinó una serie de recortes del gasto público, a los efectos de poder tener una cifra que permita hacer una propuesta salarial no remunerativa por única vez y para toda la administración pública", explicó el secretario General de la Gobernación, Ricardo Sosa, a la salida de la reunión con los sindicalistas.

Los dichos de Sosa cayeron como un baldazo de agua fría entre los gremialistas José Pihen (SEP) y Ricardo López (Atsa), quienes –a dúo– repitieron hasta el cansancio que "en la mesa de negociación, Sosa no dijo eso". Además, López calificó como "totalmente insuficiente" la embrionaria propuesta salarial.

El "plan" de ajustar ahora para soltar alguna moneda después fue transmitido por Sosa a los dirigentes del Sindicato de Empleados Públicos (SEP) y de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad (Atsa). El funcionario se comprometió a ponerle número a la oferta salarial antes del fin de semana.

Hoy, el estrecho colaborador de Schiaretti reiterará los argumentos a los dirigentes de la Unión de Educadores de la Provincia (UEPC) y de la Unión de Personal Superior (UPS).

En los hechos, el ajuste implica que no habrá nuevas incorporaciones de personal a la administración pública hasta 2011, exceptuando las previstas en seguridad, educación y salud.

Además, Schiaretti le pidió a sus ministros que recorten las ya acotadas partidas, dejando para mejor oportunidad programas que, en el marco de la crisis, son considerados "superficiales". Quedarán afuera de las tijeras del gobernador las carteras de Salud y Desarrollo Social. "Hay que sentarse y ver realmente de dónde se puede sacar", dijo Sosa para graficar cómo están las cuentas provinciales. Paralelamente, Schiaretti le anticipó a sus colaboradores que el revalúo impositivo aparece como impostergable.

Cómo sigue. Ayer, los gremios SEP y Atsa acataron formalmente la conciliación obligatoria, por lo que las manifestaciones gremiales no podrán interrumpir la prestación de servicios. De esta manera, se volvieron a dar turnos en los hospitales provinciales. Sin embargo, el grupo de autoconvocados del Polo Sanitario, que actúan bajo el paraguas de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), resolvieron no acatar la conciliación obligatoria con el pretexto de que "no los incluye" puesto que dicha organización sindical "se encuentran en libertad de acción al no ser convocadas a negociar", sostuvieron en un comunicado.

Entretanto, la UEPC irá hoy a las 10 al encuentro con Sosa. Por ahora, la Provincia no le solicitó al secretario de Trabajo, Omar Sereno, que dicte la conciliación obligatoria para congelar el conflicto en las escuelas. Esa carta la jugaría Schiaretti si el gremio de los maestros convoca a nuevos paros, lo que será decidido por los delegados de la UEPC el próximo viernes.

El fin de la era de impuestos congelados. "Hay que evitar a toda costa emitir bonos. Sería un suicidio político". Palabras más, palabras menos, éste fue el principal argumento político que esgrimió ayer Juan Schiaretti ante sus ministros al momento de defender una medida que ya estaría tomada: el envío a la Legislatura provincial de un revalúo impositivo con el que se buscará recaudar 500 millones de pesos extra el año que viene. El paquete impositivo llegaría a la Unicameral junto con el Presupuesto provincial para el año que viene. El Ministerio de Finanzas debe enviar el texto de ambas leyes durante la primera quincena de noviembre.

La medida tendría un barniz progresista: apuntará a que propietarios de inmuebles de categoría y de autos top hagan el mayor esfuerzo. Con la "segmentación" del impuestazo, el Gobierno persigue amortiguar los reproches políticos, tal como ya hizo en la ciudad el intendente Daniel Giacomino.

Pese a la connotación que tendría un revalúo (tras una década de impuestos baratos), la mayoría de los legisladores peronistas asumen que la medida es "indispensable".

Desde Federación Agraria Argentina, su titular, Agustín Pizzichini, reiteró la oposición de la entidad a un impuestazo. Pero dejó abierta una puerta de negociación: "La Provincia está en una situación muy difícil, por eso vamos a discutir para tratar de llegar a un acuerdo", aseguró.

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