El Gobierno advierte a los asambleístas

Massa los llamó "a la reflexión", criticó los cortes de ruta y pidió que cambiaran el método de protesta, porque "no dio resultados"
En otro intento de desactivar de manera diplomática los cortes de ruta en Gualeguaychú, el Gobierno llamó ayer "a la reflexión" a los asambleístas movilizados desde hace tres años contra la instalación de la papelera Botnia en Uruguay y les pidió que cambiaran el método de protesta.

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, fue el encargado de transmitir el mensaje oficial, poco después de que se conociera la intención de los manifestantes de cortar también el puente que une la ciudad entrerriana de Colón con la localidad uruguaya de Paysandú durante los días de recambio turístico.

"Los cortes de ruta son malos y el Gobierno cree que es un error. Me pregunto quién se beneficia con estos cortes, porque los únicos que se perjudican son los entrerrianos. Ellos pierden actividad comercial en Gualeguaychú y Colón", dijo Massa, al terminar un acto político con la presidenta Cristina Kirchner. Enfatizó que los bloqueos en los puentes internacionales "no han sido una práctica de protesta exitosa" y que eso "ya quedó demostrado".

De esa manera, la Casa Rosada volvió a involucrarse en el conflicto por las papeleras después de haber cedido al gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, la responsabilidad casi excluyente de encontrar una solución al dilema. Urribarri tuvo una tensa reunión el viernes pasado con asambleístas de Gualeguaychú y Colón, pero no consiguió convencerlos de despejar las rutas. La actitud de los manifestantes se endureció después de aquella audiencia.

Al Gobierno le preocupa la posibilidad de que vuelva la tensión a las rutas y que los cortes en pleno recambio de vacaciones originen algún hecho de violencia entre los asambleístas y los turistas. Pero por el momento decidió mantener su política de no intervenir por la fuerza ante los bloqueos en los puentes internacionales. Tampoco habrá una convocatoria ni una invocación directa de la Presidenta para cambiar la forma de protesta.

La presión política, por ahora, quedará en manos de los ministros, mientras en la Casa Rosada se mide la magnitud del conflicto.

"Existen otras herramientas que están en marcha y que son más importantes", dijo Massa. Citó como ejemplo la presentación que hizo la Argentina contra Uruguay ante el Tribunal Internacional de La Haya.

El funcionario aconsejó a los asambleístas "que es muy importante que reflexionen, porque esta forma de manifestarse es una mala solución".

Diálogo trunco

El prolongado cierre de la ruta 136, cerca de Gualeguaychú, impide el paso por el principal puente internacional hacia Uruguay y ha complicado de manera grave la relación entre el gobierno argentino y el de Tabaré Vázquez.

En el último encuentro entre funcionarios de los dos países, en septiembre, el gobierno argentino había transmitido al uruguayo su decisión de actuar políticamente con fuerza para despejar el camino. La Presidenta encomendó esa tarea el peronismo entrerriano (con Urribarri y el senador nacional Pedro Guastavino a la cabeza).

Sin embargo, poco tiempo después el diálogo con las autoridades uruguayas volvió a trabarse, cuando el gobierno de Vázquez vetó la candidatura de Néstor Kirchner a la secretaría general de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur).

Para la Casa Rosada, la presión para levantar los cortes responde ahora más a una necesidad interna, indicaron fuentes oficiales. La interrupción del tránsito internacional está perjudicando la economía de Entre Ríos y, además, existe el temor permanente a un episodio de violencia.

De todo modos, las fuentes consultadas en el Gabinete ratificaron la decisión de no criminalizar la protesta. Aun ante el caso de que volvieran los bloqueos totales en la zona de frontera, la Presidenta no ordenará a las fuerzas de seguridad liberar el camino.

Ratifican que no se usará la fuerza

* El embajador de la Argentina en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, señaló ayer que el Gobierno mantendrá su postura contraria a desalojar por la fuerza las rutas fronterizas, pese a su oposición a los cortes. "La política oficial es no aplicar el Código Penal contra las manifestaciones sociales", dijo el diplomático.

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