El Gobierno admitió, al final, que Antonini fue a la Casa Rosada

El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que había insistido en que ese dato no figuraba en los controles oficiales tuvo que reconocerlo. "Ahí está el video y no hay que discutir mucho", afirmó. Igual, acusó a Clarín de "querer desviar la atención".
Después de haberlo negado con insistencia, con el argumento de que se revisaron los controles y "no figura en ningún lado", Aníbal Fernández terminó por admitir ayer que el valijero venezolano Guido Antonini Wilson estuvo en la Casa Rosada, como mostró un video aportado a la Justicia por el Canal 7, que hasta el viernes pasado el jefe de Gabinete decía no haber visto.

Pero Aníbal Fernández pareció apelar a la vieja táctica de que no hay mejor defensa que un buen ataque, y enmarcó la noticia de la aparición del video -donde se ve a Antonini en un acto en el que el presidente Néstor Kirchner recibió a su par venezolano Hugo Chávez- en "un intento del monopolio Clarín de desviar la atención del escándalo de espionaje de Macri a una estupidez como esta".

"Estoy culpando al monopolio Clarín de estar haciendo esta paparruchada", insistió, con su verborragia habitual, en un crispado diálogo que mantuvo con la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú por radio Continental. El jefe de Gabinete calificó de "rídiculo" el vuelo mediático del tema y repitió que había "una vocación profunda de desviar (y) que no toquen a Macri".

Mientras la oposición avanzó ayer en pedirle la interpelación para que brinde explicaciones en el Congreso, Aníbal Fernández defendió su actuación en el caso del valijero. Dijo que al no haber registros de la entrada de Antonini a Gobierno, "entonces, para mí, no había ingresado". "Cometí un error. ¿Cuál es el problema? No voy a quedar bien", dijo desafiante.

Pero se ocupó de resaltar que "el que lo detuvo (a Antonini) fui yo, por línea ascendente". Se refirió así a que en agosto de 2007, cuando sucedió el episodio, como ministro de Justicia y Seguridad era responsable político de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), uno de cuyos agentes, María Luján Telpuk, hizo abrir a Antonini la valija con los 800 mil dólares a su llegada a Aeroparque. Vale recordar que Antonini llegó al país en un jet pagado por la empresa estatal de energía Enarsa, y tuvo entre otros compañeros de viaje a Claudio Uberti, mano derecha del ministro Julio de Vido y renunciado por este escándalo.

Al frente de la PSA estaba Marcelo Saín, quien mantuvo siempre una relación oscilante con Aníbal Fernández. Aunque el jefe de Gabinete se atribuyó el mérito de haber sacado a luz el caso (y volvió a culpar a la Justicia de dejar partir del país al "mequetrefe de alquiler") tras renunciar días atrás a la PSA, Saín contó a la prensa que si bien mantuvo el respaldo político a través de Aníbal Fernández, "después del caso de la valija hubo una frialdad enorme en el trato" hacia él por parte del Gobierno kirchnerista.

Como reacción al video, el jefe de Gabinete dijo también que se había iniciado "un sumario" en la Casa Rosada para establecer por qué no se registró el ingreso de Antonini.

Aunque Aníbal Fernández puso todo este tiempo el acento en los registros -para negar que Antonini haya estado allí- y ahora salió a hablar del "sumario", cualquier persona familiarizada con la Casa de Gobierno sabe que los ingresos corren por otros carriles.

Los controles son rígidos en las entradas de Balcarce 24 y 50 (por donde entra con autorización previa el público en general, periodistas, funcionarios de menor rango, administrativos y demás personal) donde se implementó incluso la huella digital. Pero en la explanada de avenida Rivadavia, el ingreso vip que usan la Presidenta y sus ministros, funcionarios de alto rango pueden hacer saltear sin problemas el trámite de registro. Lo mismo ocurre con visitantes ilustres y sus acompañantes, como ocurrió la tarde en que estuvo Antonini, donde quedó asentado sin más detalles el ingreso de "Chávez y su comitiva".

Aníbal F. calificó además de "opositor" a este diario y acusó a la prensa de "publicar todos los días cosas que agravian al Gobierno". Eso sí: finalmente se terminó rindiendo ante la evidencia que el propio canal oficial tuvo que poner en manos de la Justicia: "Ahí está el video y no hay que discutir mucho", dijo, resignado el Jefe de Gabinete.

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