El Gobierno admite un marzo difícil y prepara más medidas

"Vamos a tirar toda la carne al asador", dijo uno ministro a Clarín. Prometen ampliar, entre otros, el plan para acceder al cero kilómetro. También, lanzar créditos hipotecarios y reforzar programas de ayuda a los productores agropecuarios.
A la señal de alerta la dio el vice ministro chino, Hui Liangyu, cuando confesó a tres miembros del Ejecutivo que su país, que crecía al 11% lo estaba haciendo al 6,5% y que no sabía cómo terminaba el año. Pero en su breve visita habló de pragmatismo y de cuál era una de las puertas de salida: colocar plata en el bolsillo de la gente para que gaste. China redujo drásticamente una serie de impuestos y puso en la calle un plan de compra de electrodomésticos y otro de autos y bicicletas. ¿Algún parecido con la Argentina?

Uno de esos ministros, que frecuenta a la Presidenta en Olivos, le contó a Clarín que esperan "un marzo difícil". Después de las vacaciones y de las paradas técnicas de las fábricas, que disimularon el impacto de la crisis, este marzo arranca con una demanda débil no sólo en aquellos sectores que dependen de las exportaciones.

De alguna manera, Cristina Kirchner admitió ayer: "La actual crisis internacional no es la primera que hemos tenido que sobrellevar".

Tal vez de cara a las elecciones de octubre, el funcionario consultado deslizó: "Vamos a ser pragmáticos, pondremos toda la carne en el asador. Seremos muy agresivos y esta vez contamos con los instrumentos para hacer política económica". La fuente, inobjetable, pidió reserva de su nombre.

A diferencia de otros rubros, en el Gobierno cuentan con información acerca de que la industria de alimentos aún no ha sentido el sacudón. Si bien las primeras marcas vienen en envases más chicos, destacan que en el último verano el consumo subió 2%.

La situación es distinta en los sectores que dependen de las exportaciones. De allí, que tengan casi todo listo para ampliar el plan para el primer cero kilómetro que ahora alcanzará a los que quieran cambiar el usado. Eso va acompañado de una línea de crédito especial para autopartistas. Y lanzarán un ambicioso programa de créditos hipotecarios para sostener a la industria de la construcción, alimentada también por millonarios contratos de obra pública.

En cuanto al campo, los planes, que pueden parecer pequeños por la magnitud de los reclamos, consisten en una fuerte inyección de dinero para economías regionales, en fortalecer el plan ganadero y lechero y hasta un monotributo social agropecuario para los productores de menor escala que hoy están fuera del sistema: les permite contar con obra social y jubilación.

La fuente explicó que la ministra de producción Débora Giorgi trabaja en mejorar la oferta exportable asistiendo a fabricantes de equipos, maquinaria agrícola y a la industria del software. En esa dirección piensan en créditos para la prefinanciación de exportaciones que los bancos internacionales retacean.

Otro capítulo son las negociaciones internacionales. Van a sumar más productos a la lista de sensibles. Actualmente el 20% del nomenclador arancelario se considera en esa situación y cada vez que se traen productos deben hacerse consultas. La idea, para proteger la economía, es elevarlo al 40%. En la Casa Rosada abren el paraguas por lo que implica en la relación con Brasil, primer socio comercial. Aunque pondrán en la mesa el déficit en el comercio bilateral de US$4.500 millones y que alcanza a exorbitantes 7.500 millones cuando se trata de bienes industriales. "Vamos hacia un comercio internacional administrado con monitoreo", amplió el funcionario. Con China crearon un foro para revertir un rojo de US$ 500 millones.

¿Será suficiente? A diferencia de EE.UU. donde los bancos dejaron de prestar a empresas y familias que buscan mantener su nivel de crédito, aquí hay resistencia a endeudarse, aunque convenga.

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