El Gobierno accede a limitar superpoderes presupuestarios

Por: Ezequiel Rudman

Por primera vez en la era Kirchner, el Gobierno confirmó que autolimitará los superpoderes presupuestarios que le permiten al jefe de Gabinete reasignar partidas sin permiso del Congreso. Habrá entonces un tope del 5%, sobre el total del Presupuesto 2010, a la potestad extraordinaria del Poder Ejecutivo para redistribuir partidas entre gasto corriente y de capital.

La limitación de los superpoderes presupuestarios, que este año recaerán en Aníbal Fernández, fue confirmada ayer por el jefe de la bancada kirchnerista del Senado, Miguel Pichetto, en una reunión con los senadores radicales Gerardo Morales y Ernesto Sanz. Se trata de uno de los principales reclamos opositores que ahora el Gobierno de Cristina de Kirchner se ve forzado a conceder para garantizar la aprobación del Presupuesto 2010, estimado en 243.000 millones de pesos.

Tras la derrota electoral del 28 de junio, el oficialismo sufrió una importante diáspora de legisladores -ver nota aparte- que dejó al Gobierno sin quórum propio en la Cámara de Diputados y con el número justo de senadores para poder sesionar. Ahora, en busca de consensos que garanticen la gobernabilidad hasta 2011, el kirchnerismo accedió a limitar los superpoderes para evitar que una embestida de radicales, macristas, aristas, socialistas y peronistas díscolos en el Congreso le traben la aprobación de la nueva ley de Presupuesto.

Esta ley de leyes es clave no sólo para solventar los gastos del Estado, sino también para garantizar una tregua con los gobernadores del PJ que, tras la derrota de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires, presionan para que el Gobierno les envíe más fondos a sus provincias a cambio de apoyo político. En rigor, la idea de autolimitar los superpoderes nació en la quinta de Olivos una semana después de la derrota del kirchnerismo en las urnas y fue ideada por el diputado electo Néstor Kirchner, quien no se inspiró en las quejas de la oposición, sino en la figura de Rafael Bielsa, el primer doctrinario del kirchnerismo sobre la limitación de los superpoderes que durante su mandato como diputado oficialista nunca accedió a votar esta delegación de facultades del Legislativo al Ejecutivo.

Los llamados superpoderes se apoyan técnicamente en la reforma del artículo 37 de la Ley de Administración Financiera y en el artículo 15 de la ley complementaria permanente del Presupuesto.

Ayer, en el despacho de Pichetto en el Senado, tanto Morales como Sanz, jefes de la UCR y de la bancada radical respectivamente, apoyaron la iniciativa del oficialismo y comprometieron los votos del radicalismo en el recinto cuando se vote el Presupuesto, a fines de setiembre o principios de octubre.

Si se concreta la limitación de la facultad del jefe de Gabinete para reasignar fondos hasta un máximo del 5% del total de partidas presupuestarias, Aníbal Fernández podría ejercer facultades delegadas para distribuir a su antojo unos 12.150 millones de pesos al margen de lo establecido por el Congreso.

Este tope del 5% a los superpoderes presupuestarios ya rige en la Capital Federal bajo la administración de Mauricio Macri, con lo que el oficialismo se asegura también los votos de la bancada PRO de Federico Pinedo.

«Se trata de equiparar esta herramienta con la que está vigente en la Ciudad de Buenos Aires, y que le permite al jefe de Gobierno reasignar partidas hasta un 5 por ciento del Presupuesto», explicó ayer Pichetto tras encabezar un reunión con los radicales Morales y Sanz, de la que también participó el kirchnerista formoseño José Mayans.

Los jefes de bloque de la UCR y el oficialista Frente para la Victoria coincidieron, además, en tratar en la sesión del 19 de agosto la aprobación de la prórroga de la legislación delegada al Poder Ejecutivo, luego de su aprobación en Diputados.

Otras iniciativas que los senadores opositores plantearon ante Pichetto son la modificación del Consejo de la Magistratura y un proyecto de ley que establezca el sistema de concurso público de antecedentes y oposición para la elección del director del INDEC.

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