Los gobernadores esperan que salga Moreno y abren un compás de espera

Para definir dónde se pararán con respecto al Gobierno, aguardan ver si hay cambios en la gestión.
Sin un liderazgo claro y con fisuras internas que ya empiezan a aflorar, la mayoría de los gobernadores del PJ acordó en las últimas horas abrir un compás de espera con el Gobierno hasta fin de mes a la espera de que se concreten los cambios que reclamaron con fuerza tras las elecciones."Ellos ya saben lo que pedimos. Pero entendemos que a nadie le gusta actuar bajo presión y menos a los Kirchner. Así que vamos a llamarnos a silencio durante un par de semanas y ver qué pasa", explicó a Clarín uno de los gobernadores más activos entre los peronistas ganadores del 28 de junio.Los cambios en el gabinete y el discurso de la Presidenta en Tucumán fueron tomados como una incipiente reacción tras la derrota. Muchos recuerdan con entusiasmo que Aníbal Fernández fue un hombre de diálogo cotidiano con ellos en su paso por el Ministerio del Interior y consideran auspicioso el desembarcó en Economía de un ministro que "al menos, habla".

Pero quieren medir qué margen de maniobra tendrán los nuevos ministros en la práctica y si realmente aportan a un cambio en la gestión. Lo mismo ocurre con la convocatoria al diálogo de Cristina y su propuesta de reforma política. "Ojalá avancen rápido y se concrete ", se esperanza otro caudillo provincial.

Aunque todos tienen sus reservas y coinciden con palabras similares en un punto: ninguno de los cambios va a tener una recepción positiva en la sociedad mientras siga en funciones Guillermo Moreno y no se transparente el INDEC. "Nosotros vamos a hacer lo nuestro callándonos por un tiempo. Y los periodistas tienen que aportar los suyo sacándolo unos días de las títulos", casi rogó a este cronista en un pasillo de la Casa Rosada un gobernador que cree que la salida del secretario de comercio está cerca, pero sólo ocurrirá cuando amainen las aguas. Como ya se contó en estas páginas, los gobernadores tienen un listado de temas pendientes que desean consensuar con la Presidenta que van desde el fin de los superpoderes hasta una mayor coparticipación impositiva. Y algunos también piden una nueva mesa de conducción en el PJ que distribuya el poder entre los ganadores.Aunque ya aparecen diferencias de táctica. Uno que no está dispuesto a bajar su lanza ni por un instante es el chubutense Mario Das Neves, lanzado en su propia carrera presidencial. Lo dejó en claro ante Clarín: ¿Los cambios de Gabinete? "Demostraron más encierro que apertura. Boudou no tiene los antecedentes ni los contactos internacionales que necesita un ministro de Economía en este momento. Me hubiera gustado más (Martín) Redrado o (Mario) Blejer ". ¿El peronismo? "Hay que convocar ya a todos los gobernadores, senadores y diputados peronistas. Tiene que haber más de una copia de la llave para abrir la puerta de Matheu 130 (la sede nacional del PJ)". El cordóbes Juan Schiaretti tampoco ceja en sus embates, pero a un paso más cansino, golpeado por la derrota en su provincia.

El grupo mayoritario de ganadores, aun con similares resquemores, impulsa esta tregua para no aparecer horadando la gobernabilidad. Están allí los mandatarios de provincias medianas y chicas como José Luis Gioja (San Juan), Juan Manuel Urtubey (Salta), Luis Beder Herrera (La Rioja), Walter Barrionuevo (Jujuy), Oscar Jorge (La Pampa) y Gildo Insfrán (Formosa). Aunque también integran este grupo, Jorge Capitanich y José Alperovich son dos casos aparte. Al ser quien mantiene el diálogo más fluido con el matrimonio presidencial, el chaqueño pareció erigirse en el principal negociador entre Olivos y las provincias. Pero algunos de sus colegas ya rechazan su liderazgo y no ocultan su desconfianza: aseguran que más que el vocero de los reclamos provinciales ante Kirchner, Capitanich parece el "embajador" de Kirchner ante ellos. Un malestar similar existe con el tucumano que, con perfil más bajo, acentuó su cercanía a los Kirchner, mientras los demás se esfuerzan por tomar distancia. Entre estos celos y diferencias, Cristina y Néstor ganan tiempo. Lo que más necesitan.

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