Gobernadores dicen que se agudiza la crisis financiera de las provincias

Al impuestazo que proyecta Scioli y la súplica de fondos de Schiaretti en Córdoba para poder pagar sueldos, ayer se manifestaron los gobernadores de Chaco y Jujuy. En el Pre Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) comentaron que debieron frenar abruptamente la obra pública o subordinarla al financiamiento.
Los gobernadores de Jujuy, Walter Barrionuevo, del Chaco, el oficialista Jorge Capitanich, y de Salta, Juan Urtubey, alertaron ayer acerca de las delicadas situaciones fiscales de las provincias. El jujeño decidió ayer mismo congelar la obra pública provincial, como ya lo había hecho Capitanich. Los problemas de esas provincias se suman a los ya experimentados por Córdoba, que recibió un giro de $ 120 millones para pagar salarios, y de Buenos Aires, que cerrará el año con un rojo fiscal de $ 5.500 millones.

"No sólo en Jujuy la situación es complicada, también en otras catorce provincias que están teniendo problemas financieros, con una menor disponibilidad de fondos para afrontar el pago de sueldos. Se adoptarán decisiones urgentes que tendrán que ver con la contención de gastos", explicó ayer aquí, durante el Pre Coloquio de IDEA NOA en Salta, el gobernador Barrionuevo. Más temprano, él mismo había anunciado que no iniciaría nuevas obras públicas, además de un programa de reducción de gastos operativos, para privilegiar el pago de haberes.

"Estuve considerando todo, hasta el uso de bonos (cuasimonedas) pero decidí que no lo podía hacer", comentó Barrionuevo a PERFIL.

También Capitanich aseguró que la salud fiscal de su provincia está en jaque. "Hemos visto reducida nuestra principal fuente de ingresos, las tranferencias de la Nación, como consecuencia de la menor actividad fruto de la crisis y acarreamos pagos de deuda por $ 600 millones anuales que heredé de gestiones anteriores", explicó el chaqueño.

"Por eso, para el presupuesto 2010 ya hemos decidido sólo sostener obra pública financiada con transferencias de la Nación y el Fondo Solidario de la Soja; hemos diferido el cumplimiento de pagos a proveedores y también unos días cada mes el pago de los salarios", detalló.

A pesar de todo, el oficialista Capitanich aseguró que espera una mejoría de la relación entre ingresos y gastos de su provincia. "Con la recuperación de la actividad y los ingresos que pueda girar la Nación con el cierre de la moratoria fiscal, creo que vamos a poder arreglar la situación en el corto y mediano plazo", concluyó.

Mosca blanca. En cambio, el gobernador salteño, Juan Urtubey, aseguró que "terminará el año con equilibrio fiscal". Según dijo, el parate económico coincidió con la época del año en la que por cuestiones climáticas, la obra pública en Salta suele ser detenida, ayudando a contener el gasto.

"Sentimos menor actividad, pero cuidando el gasto vamos a cerrar bien el año", agregó.

En tanto, Scioli, defendió ayer las reformas fiscales que proyecta aplicar en su provincia para "corregir normas desactualizadas" y alcanzar la "equidad social". Impulsa una reforma impositiva sobre el impuesto inmobiliario y el movimiento de descarga en sus catorce puertos.

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