Gobernadores derrotados, en crisis

Ocho mandatarios provinciales quedaron debilitados tras las elecciones; la estrategia para recuperarse
Reaccionaron de diferentes maneras, pero comparten el sabor amargo de la derrota: perdieron en los comicios del 28 de junio, y sus gobiernos, tanto como sus aspiraciones personales, quedaron severamente golpeados.

La mayoría de los gobernadores derrotados en las elecciones legislativas son peronistas, como los mandatarios de Mendoza, Celso Jaque; de Córdoba, Juan Schiaretti; de Santa Cruz, Daniel Peralta, y de Entre Ríos, Sergio Urribarri, quienes tendrán que afrontar, además, una cruda interna partidaria, como ya lo están viviendo el bonaerense Daniel Scioli y el radical K Miguel Saiz.

Pero también los hay opositores. Así, el socialista Hermes Binner (Santa Fe) tendrá que remontar el golpe que significó caer a manos de Carlos Reutemann a mitad de su mandato como gobernador. Más difícil parece la situación de Fabiana Ríos (Tierra del Fuego), comandante de una nave acosada por la falta de fondos, voraces gremios estatales y un peronismo siempre dispuesto a agudizar las crisis institucionales.

Los rehenes santafecinos . Ilusionado con un triunfo histórico que parecía al alcance de la mano y que finalmente no llegó, Hermes Binner reaccionó con enojo ante los resultados que otorgaron una ajustada victoria a su adversario peronista. Al día siguiente el mandatario habló de un supuesto "síndrome de Estocolmo" de aquellos votantes que optaron por Reutemann, expresión de mal perdedor por la que tuvo que pedir disculpas. Sin embargo, el PS sigue pensando que el proyecto presidencial de Binner no se acabó y algunos aliados, como la Coalición Cívica de Elisa Carrió, opinan parecido.

Una paliza austral. "Nos dieron una paliza", reconocen cerca de Fabiana Ríos, para graficar el resultado de las elecciones en Tierra del Fuego. La gobernadora, equidistante en los hechos del kirchnerismo y de la Coalición Cívica de Elisa Carrió, tomó nota del quinto puesto que obtuvieron sus candidatos a diputados (sólo obtuvo el 9 por ciento de los votos) y lo evaluó como "un llamado de atención de la gente". A las pocas horas, se comunicó con los triunfadores en las elecciones, dispuso cambios de gabinete y creó un Ministerio de Desarrollo para fomentar el ingreso de divisas de los recursos naturales.

Rápidos reflejos. Luego de la derrota electoral del PJ, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, citó a los legisladores ganadores del Acuerdo Cívico, con quienes se reunirá mañana para "comenzar a trabajar en conjunto". El mandatario comenzó, además, un lento despegue del kirchnerismo, que lo consideraba uno de sus mejores aliados, reuniéndose con su par de Chubut, Mario Das Neves, y con el nuevo titular del PJ, Daniel Scioli. No cuestionó a su socio electoral, Jorge Busti (verdadero motor de la campaña), quien afirmó que "el kirchnerismo está agotado".

Jaque al gobernador . Golpeado por la brecha de más de 20 puntos que separó al PJ de la alianza entre Julio Cobos y la UCR, el mendocino Celso Jaque tardó dos días en reaccionar. Lo hizo de la peor manera: diciendo que no iba a cambiar el gabinete, para volver en sus pasos 48 horas después, por lo que se esperan novedades para esta semana. En el PJ ya hay pedidos de renovación en la conducción.

Todos contra todos. Un panorama similar enfrenta el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti. Su alianza, Unión por Córdoba, terminó tercera y quedó fuera del reparto de bancas para el Senado. La derrota impensada abrió espacio a las críticas internas en el PJ. El propio mandatario acusó al candidato kirchnerista, Eduardo Accastello, y Olga Riutort, ex esposa del ex gobernador José Manuel de la Sota, por haber hecho todo para que perdiera el PJ. Schiaretti todavía se ilusiona con la posibilidad de que en el recuento definitivo el PJ pueda arrebatarle a la UCR el escaño por la minoría en el Senado. Ayer, buscó dar muestras de que su proyecto antikirchnerista de la mano de Reutemann sigue en pie y reclamó al Gobierno cambios "porque -dijo- no se puede esperar a que asuman los nuevos legisladores para cambiar".

Rebelión en la granja . El peronismo no reconoce a los perdedores, y eso quedó demostrado con la reacción de gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, quien no dudó en replicar las críticas de Cristina Kirchner, que dijo que la derrota pudo haberse debido a que ella y Néstor Kirchner se ausentaron. Una respuesta pública impensada en otros tiempos para Peralta y cualquier peronista subordinado a los Kirchner que abrió una fuerte polémica en el PJ provincial. El gobernador también endureció su discurso contra las petroleras en función de las renegociaciones de contratos que se avecinan.

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