Los gobernadores del PJ creen que habrá más diálogo

Avalaron los cambios porque creen que Boudou y Fernández los favorecerán; críticas a Moreno
Los gobernadores del PJ, que luego de la derrota electoral de Néstor Kirchner reclamaban más diálogo y exigían cambios inmediatos a la Presidenta, ayer no sólo avalaron los retoques en el gabinete, sino que también se sintieron casi protagonistas centrales de la movida ministerial.

Desde los más díscolos hasta aquellos que siguen atados al kirchnerismo puro creen que el recambio de ministros "descomprimirá" la explosiva situación interna que transita el peronismo, y abrirá el diálogo entre la nación y las provincias. Pero los reclamos no cesarán.

Si bien la mayoría de los gobernadores del PJ esperaban una salida del polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para la relación directa de la Casa Rosada con las provincias ese cambio no parece tan urgente como el del jefe de Gabinete o el del ministro de Economía.

"Nadie puede dudar que teníamos un ministro de Economía fantasma y un jefe de Gabinete que era un títere", se sinceró anoche ante LA NACION un destacado gobernador del PJ que defiende al Gobierno.

Negociaciones

Desde esta lógica, compartida por varios mandatarios, la llegada de Aníbal Fernández a la Jefatura de Gabinete garantizará un mayor nivel de negociación en lo que hace al giro de recursos. También la figura de Amado Boudou, que ya venía manteniendo diálogo con muchos gobernadores del PJ en su condición de director de la Anses, significa la aparición de un interlocutor "válido" con Economía. Esta situación se contrapone a la relación casi inexistente que Carlos Fernández tenía con las provincias.

Anoche, los gobernadores del PJ sostenían que el nuevo jefe de Gabinete les garantizaría fijar una agenda legislativa común para darles la tranquilidad financiera que necesitan para el futuro inmediato. Esto es: consensuar un proyecto de presupuesto 2010, aceptar cambios en la ley de cheques para que haya más fondos coparticipables por este gravamen, eliminar la ley de emergencia económica y suavizar los superpoderes que hoy tiene la Casa Rosada para evitar fuga de partidas destinadas a programas provinciales.

Aníbal Fernández es para muchos gobernadores un "artesano de la política", que creen que logrará un mejor diálogo con las provincias que el que tenía Sergio Massa.

"Estamos gratamente sorprendidos porque todos esperábamos cambios. Lo peor que nos podía suceder era que después del mensaje de las urnas no haya cambios en el Gobierno", dijo anoche el gobernador de Chubut, Mario Das Neves.

Señaló que "los cambios de ministros son gestos que responden al pedido de diálogo". En líneas similares se encolumnaban Jorge Capitanich (Chaco), Sergio Urribarri (Entre Ríos), José Alperovich (Tucumán), José Gioja (San Juan), Maurice Closs (Misiones) y el nuevo presidente del PJ y gobernador bonaerense, Daniel Scioli.

Para muchos de esos mandatarios, la permanencia del secretario de Comercio es irritativa. "Moreno le hace mucho daño a la imagen presidencial y acumula tarjetas rojas", dijo Das Neves. El cordobés Juan Schiaretti, uno de los peronistas más duros con el Gobierno, piensa lo mismo pero ayer no habló.

La aparición de Boudou en Economía implicará para muchos la apertura al diálogo en un ministerio que tenía las puertas cerradas a las provincias. "Tendremos a alguien que no será el extremo de Cavallo, pero tampoco es Carlos Fernández", dijeron varios mandatarios.

Algunos gobernadores están satisfechos porque incorporaron a dirigentes de sus provincias en el gabinete. Son los casos de Alperovich con el ministro de Salud, Juan Manzur, y el mendocino Celso Jaque, que tendrá a su ex funcionario Diego Bossio en la Anses. Otros gobernadores sueñan con más cambios y mayor diálogo.

Massa reasume en Tigre

* El saliente jefe de Gabinete, Sergio Massa, se enteró ayer de su alejamiento y de inmediato avisó que reasumirá como intendente de Tigre a partir del 24 del actual. Ese día se cumple el año de licencia que había pedido cuando los Kirchner lo llamaron para que reemplazara a Alberto Fernández, después del fracaso de las retenciones móviles en el Senado. La derrota electoral en la provincia de Buenos Aires había terminado de resquebrajar la relación de Massa con Néstor Kirchner, que le reprochaba el alto corte de boleta que hubo en Tigre el domingo 28. Fuentes del entorno de Massa descontaban que no asumirá la banca de diputado que ganó como cuarto candidato en la lista del oficialismo.

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