Los gobernadores cercanos a la Rosada respaldaron los cambios

La movida oficial atemperó ánimos dentro del peronismo, donde venían reclamando cambio de rumbo tras la derrota electoral. Reunión de Binner con Schiaretti
Los cambios efectivizados ayer en el gabinete nacional parecerían haber devuelto la relación entre el Ejecutivo y los gobernadores a los términos que la definían antes de las elecciones legislativas. Los mandatarios identificados con el oficialismo que tras la derrota kirchnerista se animaron a pedir un giro en el rumbo del Gobierno, se dieron por satisfechos con las designaciones de Aníbal Fernández en la jefatura de Gabinete y Amado Boudou en el Ministerio de Economía. En cambio, los opositores y justicialistas díscolos reiteraron sus reclamos para profundizar la renovación del elenco ministerial.

El más contundente de este último grupo volvió a ser el justicialista chubutense Mario Das Neves, quien sostuvo que Boudou "va a ser funcional" al cuestionado secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a quien definió a su vez como "una persona de dudosa idoneidad y de una gran prepotencia". Su par de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, también fue crítico, aunque apuntó los dardos hacia otro flanco. "El Gobierno ha pasado de Guatemala a ’Guatepeor’, Aníbal Fernández es un personaje que no tuvo una destacada actuación cuando encabezó, sucesivamente, las carteras de Interior y Justicia", sostuvo.

Sorpresivamente, la hasta ahora equilibrista Fabiana Ríos, de Tierra del Fuego, se sumó a las críticas al gobierno nacional. La mandataria del ARI estimó que la renovación del gabinete se trató de "un cambio gestual" y reclamó pasar, en una segunda instancia, "a lo profundo". "Es una interpretación del Gobierno de lo que dijo la sociedad en las elecciones. Uno hace los cambios que interpreta le pide la comunidad. Es un gesto quizá tardío", indicó tras participar en una reunión de la comisión de Presupuesto de la Cámara baja, donde reclamó al oficialismo la sanción de la ley que favorezca la sustitución de importaciones de productos electrónicos. Para completar su pronunciamiento, destacó la figura de la dirigente opositora Elisa Carrió, con quien no suele mostrarse de acuerdo.

Aunque su postura crítica sobre el tema es conocida, los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti; y de Santa Fe, Hermes Binner, mantuvieron hasta anoche el silencio. Se dedicaron, en cambio, a organizar la cumbre de la región centro, que los reunirá con el entrerriano Sergio Urribarri, para consensuar una agenda y trabajar en mejorar la situación de los diversos sectores productivos de las tres provincias. Se verán en los próximos 30 días.

Ninguno de ellos, claro está, participó ayer de la jura de los nuevos ministros. Los gobernadores que sí asistieron, en gesto de apoyo al enroque oficialista, fueron Urribarri, Daniel Scioli (Buenos Aires), Jorge Capitanich (Chaco), Gildo Insfrán (Formosa), Walter Barrionuevo (Jujuy), Ángel Maza (La Rioja), Maurice Closs (Misiones), Miguel Saiz (Río Negro), y José Luis Gioja (San Juan). A esa lista hay que sumar al mendocino Celso Jaque -esperanzado con recibir financiación de la Anses para obra pública luego de que su ex funcionario Diego Bossio fuera designado al frente del organismo previsional- y al tucumano José Alperovich, quien estimó que "la sociedad advertirá la plenitud y significación de estas modificaciones en el transcurso de la gestión" y que sólo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner "sabe cuándo es aconsejable hacer los movimientos estratégicos, tácticos y técnicos que el modelo necesita".

Luego de jurar, el flamante jefe de Gabinete afirmó que la comunicación con los gobernadores "va a ser una materia corriente", aunque declinó especificar si habrá una reunión con los mandatarios que piden un urgente encuentro con la Casa Rosada. Otro cambio para el que habrá que esperar.

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