Gobernadores se alistan para la batalla por los recursos

Córdoba tuvo una caída real de la coparticipación respecto al año anterior. Se trata de la baja más pronunciada desde 2002. Las provincias elevan sus quejas por el deterioro de los ingresos de origen nacional y prometen dar pelea en 2009.

La señal de alerta se terminó confirmando: los ingresos por coparticipación de Córdoba en noviembre cayeron 15 por ciento respecto a octubre, lo que equivale a 82 millones de pesos menos; pero lo más grave aún, aumentaron apenas 8,5 por ciento en relación a noviembre del año anterior, mientras que en el mismo período la inflación acumulada ascendió a 25 por ciento aproximadamente.

Esto implica que en noviembre hubo una caída interanual real de los ingresos federales, una situación que puede marcar un punto de inflexión no sólo para la economía del Estado provincial, sino también, a mediano plazo, un nuevo escenario político de confrontación con la Nación, si no hay soluciones de fondo. Durante el fin de semana numerosos gobernadores y funcionarios de varias provincias se quejaron amargamente por los magros envíos que realizó la Nación durante noviembre. Si la situación se agrava durante este mes, seguramente las quejas irán subiendo de tono.

Ahora bien, los ingresos nacionales no cayeron por efecto de represalias políticas o una adversa agenda de vencimientos. Bajaron porque la economía se ha estancado. Hay menos consumo, menos inflación y más incumplimiento. Hay que observar de cerca cómo impactan las medidas fiscalistas de la Nación, pero desde ya su futuro no parece muy promisorio. Mientras tanto, Néstor Kirchner y sus operadores consuelan a los gobernadores con promesas de amplio refinanciamiento de las deudas provinciales y fenomenales inversiones en obras públicas. Las promesas son satisfactorias, pero: ¿se cumplirán?

Por ahora se observa que la preocupación del gobernador Juan Schiaretti tenía su razón de ser, ya que los recursos nacionales en noviembre apenas sumaron 457 millones de pesos, contra 539,3 millones girados un mes atrás. La cifra sobrepasa en sólo 16 millones la coparticipación de noviembre de 2007, una cifra insignificante si se tiene en cuenta el incremento de los precios. ¿Qué pasará a partir de 2009 cuando regresen los reclamos gremiales por aumentos salariales? Si la crisis económica se profundiza, es muy posible que el eje de la discusión se vaya corriendo lentamente de los pedidos de recomposición hacia los pedidos de puntualidad en el pago y, finalmente, al pago de todo el salario en efectivo.

Nueva ley de coparticipación

El gobernador también insistió durante esta semana por la necesidad de una nueva ley de coparticipación. Afirmó que no tiene sentido discutir “parche sobre parche”. Hay quienes decodificaron esta actitud como una concesión al gobierno nacional para no meter ruido en la disputa por la prórroga de la ley del cheque en el Congreso. Esto puede ser cierto; pero si pateó la pelota para adelante, no fue un pase profundo. El año 2009 terminará acorralando a Córdoba y la gran mayoría de las provincias entre la espada de la baja en los recursos y la pared de la presión del gasto público. Ante ellas está la Nación, que desde 2003 les ha ido achicando la torta coparticipable desde el 40 por ciento hasta el 25 por ciento promedio del total de los recursos que ingresan al fisco de la Nación. Esta situación se puede volver económica y políticamente intolerable; es probable que el reclamo de Schiaretti se termine corporizando en un generalizado clamor, tal como ocurrió a partir del año 2000, cuando la recesión de entonces empujó a las provincias a formar un verdadero sindicato de gobernadores reclamando a viva voz más dinero.

Para esta nueva batalla por los recursos ya hay algunos díscolos anotados, como Colombi, de Corrientes y, más ostensiblemente, Binner, de Santa Fe. Pero incluso hasta los más ultrakirchneristas comienzan a quejarse de manera audible. El gobernador de Tucumán, Jorge Alperovich, también se sumó al coro de lamentos por la escasez de fondos nacionales.

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