Los gobernadores aceptarán el reparto de las retenciones

La mayoría ya anticipó que se sumará a la propuesta oficial. Incluso, mandatarios opositores como el santafecino Binner o el correntino Colombi pusieron reparos y criticaron al Gobierno, pero admitieron que no rechazarán las regalías sojeras.
Como dice el refrán, la necesidad tiene cara de hereje. Y los gobernadores que debido a la crisis y la baja en la recaudación vienen sufriendo reducciones millonarias en lo que les toca por coparticipación, no son la excepción. Ayer, la mayoría de los mandatarios provinciales se pronunció por adherir al sistema de coparticipación de retenciones a la soja anunciado el jueves por la presidenta Cristina Kirchner. Incluidos algunos no alineados con el oficialismo, que lo hicieron sin dejar de marcar su distancia política con la Casa Rosada en su pelea con el campo.

El gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner, anunció que adherirá al Fondo Federal Solidario "porque es una forma de compensar el déficit que hoy tienen las provincias" y señaló que "la Nación tiene que responder para ayudar a las provincias, los municipios y las comunas a salir de esta crisis".

Sin embargo, Binner sostuvo que "esto no tiene conexión con el conflicto entre el campo y el Gobierno" e insistió en la necesidad de suspender las retenciones por 180 días a la soja, "para que volvamos a tener confianza".

Otro gobernador que se sumó al programa, pero con críticas al Gobierno, es el correntino Arturo Colombi, radical y aliado al vicepresidente Julio Cobos.

Colombi tildó la medida de "confrontativa" pero sostuvo que Corrientes "necesita los recursos", al tiempo que reclamó "un debate de fondo sobre la ley que indica que el piso de coparticipación es del 34 por ciento del total de recursos federales".

Colombi agregó que su adhesión "será a efectos prácticos pero sin que ello implique coincidencias políticas" con el Gobierno y cuestionó que la medida "busca hacer confrontar los intereses de las provincias con los intereses de los productores, a quienes continuaremos apoyando".

Entre los ganadores natos están las provincias que como Neuquén, no son sojeras pero recibirán los beneficios. El gobernador Jorge Sapag, del Movimiento Popular Neuquino, con muy buena relación con el Gobierno, explicitó su adhesión y señaló que el ingreso de fondos frescos -que estimó en $100 millones-- significará "un alivio para las arcas fiscales" ya que "la Tesorería de la provincia está al rojo vivo".

El cordobés Juan Schiaretti, que hace meses intenta mantener un complicado equilibrio entre los reclamos de los productores y la Casa Rosada, no volvió a pronunciarse desde que la semana pasada dijo que esperaba "acordar" con la Mesa de Enlace. Schiaretti apuntaría a obtener apoyo de los productores para aceptar esas divisas que nadie está en condiciones de despreciar.

Es que el Gobierno puso condiciones para coparticipar el 30% de las retenciones a la soja con gobernadores e intendentes. Para recibir el dinero, provincias y municipios deben adherir al sistema, lo que implica avalar el nivel de retenciones de 35%.

Como se descontaba, los gobernadores aliados apoyaron la decisión y algunos ya pusieron en marcha los mecanismos (decretos o proyectos a las legislaturas) para sumarse a la propuesta oficial.

Entre estos se contaron Daniel Scioli (Buenos Aires) Sergio Urribarri (Entre Ríos), Jorge Capitanich (Chaco), Maurice Closs (Misiones), Celso Jaque (Mendoza) y José Alperovich (Tucumán). El puntano Alberto Rodríguez Saá, ni un sí ni un no: dijo que esperará para "ver cómo se formaliza ésto".

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