El gobernador reivindicó su relación con Amaya

"Es un amigo de toda la vida, nuestra relación va mucho más allá de una relación de poder".
La agenda marcaba que el gobernador, José Alperovich, supervisaría obras junto con el intendente de la capital, Domingo Amaya. La cita era en el barrio Echeverría, donde se pavimentan tres calles. Pero el mandatario apareció solo. "Está muy enfermo", dijo, para justificar la ausencia del jefe municipal.

El faltazo motivó preguntas sobre la relación entre ellos. "Es excelente. Es un amigo de toda la vida; nuestra relación va mucho más alla de una relación de poder", afirmó.

El mandatario dijo que no fue a la inauguración del edificio de Rentas municipales porque tenía compromisos de carácter religioso. "No era porque había ido el titular del Colegio de Abogados (Eudoro Aráoz). LA GACETA habla, es LA GACETA la que quiere separarnos", acusó.

Para probar la fidelidad de Amaya, Alperovich recordó una anécdota de fines de 2003. "Cuando me tocó ser gobernador, en ese momento no podía asumir el intendente (el electo Antonio Domingo Bussi había sido detenido). Me acuerdo como si fuera hoy que lo llamé (a Amaya) a las 17 a la casa y le dije ‘Domingo, andá a bañarte que a las 19 tenés que asumir la intendencia; yo te voy a acompañar a sacar la Municipalidad adelante, vamos a trabajar en conjunto’. Y él, como soldado, aceptó", rememoró.

El mandatario también restó importancia al hecho de que Amaya rechazara su ofrecimiento para que fuera candidato a senador. "Entre amigos hay que respetarse y para él es mucho más importante ser intendente que senador. Con Domingo nos une un afecto, una relación de amistad. Va a estar conmigo no sólo en las buenas sino también en las malas", concluyó.

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