El Gobernador no quiere ningún acercamiento con Gustavo Jalile

Brizuela negó la posibilidad de abrir el diálogo con el MIRA. Respaldó la decisión de echar a los dos diputados del bloque del FCS.
El jueves por la noche el gobernador, Eduardo Brizuela del Moral, se reunió con el bloque de diputados del Frente Cívico Social en un asado que se prolongó por varias horas y que sirvió para limar asperezas en el bloque oficialista luego del fracaso de la sesión preparatoria en la que se pretendía recuperar la conducción de la Cámara baja.

De acuerdo con el testimonio que este medio recibió de varios legisladores, Brizuela fue contundente al cerrar cualquier posibilidad de diálogo con el intendente de Valle Viejo, Gustavo Jalile, y aseguró que con "el Gallo ya no hay marcha atrás".

La aclaración llegó a colación de algunos trascendidos que hacían referencia a un encuentro en el que el Gobernador podría recibir al flamante presidente de la Cámara de Diputados, Luis Barrionuevo. De inmediato, Brizuela negó cualquier acercamiento y aclaró que la reunión en la que el ministro de Hacienda, Mamerto Acuña, recibió a Barrionuevo fue para preservar la institucionalidad.

En ese contexto, Brizuela respaldó a los legisladores por la decisión que tomaron de echar del bloque oficialista a Luis Barrionuevo y Alfredo Gómez. No obstante les pidió preservar la calma. Inevitablemente de la charla política salieron algunas estrategias de acción, como una reunión de la mesa política del FCS en la que se avanzará con la expulsión del FCS de los dos legisladores. Lo que no parece fácil es convocar a la Convención para expulsarlos del partido.

Al encuentro lo había empezado a gestar el ministro de Gobierno, Javier Silva. Pero algunos diputados que todavía están heridos por haber perdido la conducción de la Cámara baja se habían resistido a una convocatoria del ministro político. Finalmente, fue desde la Gobernación que telefonearon a los legisladores. En la residencia de Villa Parque Chacabuco estuvieron presentes todos, excepto Humberto Mercado que cumplía una actividad en Belén.

Cuando ya estaban todos sentados a la mesa comenzó el intercambio por las responsabilidades políticas que tenía cada sector por el fracaso del diálogo político con Jalile. Fue entonces cuando el Gobernador -ante la consulta-, relató la trama del acuerdo político al que se había llegado para consagrar a Marita Colombo en la conducción de la Cámara baja y Marta Grimaux de Blanco en el Senado. Según trascendió, Brizuela confesó que el senador Oscar Castillo le había transmitido que Jalile le había asegurado que sus diputados acompañarían a Marita Colombo. Ésa fue la última palabra que se recibió en Casa de Gobierno y en la que se confió hasta que llegó el golpe final.

La cena se prolongó hasta un poco más de las 3 de la mañana y sirvió para convocar a los diputados del oficialismo a superar la etapa de buscar culpables por no haber advertido la alianza que Jalile cerraría con el peronismo.

Encuentro cordial

En declaraciones a Radio Ancasti, la diputada Sara Ludueña de Cadó se refirió a la cordialidad del encuentro y al análisis de la situación. "Lo que pasó en la Cámara de Diputados no responde a lo que el pueblo expresó en las urnas en marzo pasado. Ésta no fue la primera vez pero éste fue el acontecimiento más grave porque se trataba de quienes pertenecían al bloque del FCS", comentó.

"Aquí hubo un interbloque que actuó con picardía y yo creo que hay que tener más respeto por el pueblo porque la oposición nos está tomando el pelo", agregó al ser consultada por el análisis.

Ludueña de Cadó admitió que es necesario convocar al debate partidario para resolver las diferencias en el ámbito que corresponde.

La convocatoria a la Convención Radical, que debe realizarse en diciembre, es ahora el punto que complica a los boinablancas ya que están divididas las opiniones respecto a la expulsión de los diputados.

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