El gobernador, sin licitación, prorrogó el negocio de apuestas

El último día del año, Daniel Scioli decidió imitar a Néstor Kirchner. Por ello, al igual que el ex presidente en 2007, cuando prorrogó por decreto hasta el año 2032 la concesión de las tragamonedas del Hipódromo de Palermo, el gobernador bonaerense, sin llamado a licitación y, mediante un decreto firmado el 31 de diciembre prorrogó por tres años el plazo de duración del servicio de provisión de máquinas de captación de apuestas on line a la empresa Boldt Gaming SA.
Pese a que el contrato venció el 29 de noviembre, Scioli y su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, esperaron al 31 de diciembre, en medio de la celebración de fin de año para firmar el decreto 2.613. Se trata del negocio de quiniela, donde la provincia prevé recaudar en 2010, $ 3.325.000.000. De acuerdo con texto publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno bonaerense justificó la prórroga sin llamar a licitación debido a "la imposibilidad técnica para efectuar el recambio del hardware y software en lo inmediato frente a la exigüidad del plazo de vencimiento de los instrumentos contractuales vigentes".

"Con los montos del nuevo decreto, Scioli le garantiza a la empresa Boldt Gaming SA, un ingreso mínimo en 2010 de 165 millones de pesos anuales y el contrato superaría los 400 millones de pesos en todo su término", explicó a PERFIL el diputado provincial de la Coalición Cívica, Walter Martello.

Boldt ingresó en este negocio en 1993, cuando en Buenos Aires se incorporaron las máquinas electrónicas para jugar quiniela on line en todas las agencias oficiales. En aquel entonces, sin tampoco llamar a licitación pública y argumentando supuestas razones de urgencia, la empresa Boldt obtuvo la exclusividad por contratación directa. Así, la empresa se hizo cargo de la instalación y mantenimiento del servicio en los 3.500 locales habilitados, que fue prorrogado en 1999, durante el gobierno de Eduardo Duhalde.

El decreto, además, le da la posibilidad de ampliar en 2.500 máquinas las terminales de loterías.

Esta medida deja afuera la posibilidad de que el empresario kirchnerista Cristóbal López ingrese al negocio, para el que adquirió la empresa Tecno Acción.

"Boldt parece haber ganado un nuevo round frente el patagónico, ¿será a cambio del ingreso de nuevos bingos y tragamonedas y el traslado de las tres del interior al Conurbano?", se preguntó Martello.

Lo que sucede es que el Instituto de Lotería y Casinos bonaerense prevé eliminar una cláusula creada en 1999, cuando Boldt firmó el contrato por la licencia durante diez años para la explotación del casino de Tigre, Trillenium. Bajo la gobernación de Eduardo Duhalde, la empresa comandada por Antonio Tabanelli consiguió introducir en el contrato una condición de monopolio que abarca 150 kilómetros a la redonda. Sin embargo, ante la aproximación del vencimiento de la licencia en noviembre de este año, Boldt aceptó desistir de la vía judicial y negociar el perímetro de exclusividad para el juego y llevarlo de 150 a 30 kilómetros.

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