El Gobernador diseña, en silencio, un gabinete joven

La posibilidad de que Celso Jaque anuncie cambios en su equipo ministerial continúa latente, pero son pocas las señales que da el mandatario.
El silencio que mantiene el gobernador Celso Jaque sobre los cambios en su gabinete es tan grande como el existente entre Malargüe y Chos Malal, las localidades del sur mendocino y del norte neuquino en las que celebró Navidad y Año Nuevo.

Rodeado de familiares alejados en su absoluta mayoría de las cuestiones de gobierno, es muy posible que permanezca allí hasta el próximo domingo sin -por ello- dejar de estar "enchufado" en lo que ocurre en Mendoza.

"Es conveniente que vayás personalmente a ver los daños y que ya salgamos a ofrecer respuestas", le dijo por teléfono a su vicegobernador, Cristian Racconto quien ayer -muy temprano- se hizo presente en un General Alvear castigado por una tormenta que juntó la piedra con el viento.

El breve período de silencio patagónico luego de la vorágine de anuncios de fin de año, es señal de preparativos de nuevos anuncios. Es muy difícil que la integración del gabinete 2009 pueda quedar al margen de la nueva tanda de decisiones 2009 que se preparan de un lado y de otro del río Barrancas.

Poco es lo que se sabe sobre el nuevo equipo de colaboradores, pero hay señales claras de que la edad promedio de los funcionarios con rango de ministro que conformarán el nuevo gabinete se terminará de desplomar entre 20 y 25 años, respecto del gabinete inicial con el que asumió Jaque hace poco más de un año.

Al parecer, se sostendrá la tendencia de ir bajando la edad promedio del equipo -que ya se manifestó en anteriores cambios- con colaboradores de primera línea de entre 40 y 55 años, es decir de edades más cercanas a los 49 años del propio gobernador.

Todo indica que los "jóvenes" juegan con mayores chances que los "viejos" en el primer recambio voluntario de la primera línea de colaboradores de Celso Jaque, tal como ya sucedió en los dos anteriores recambios forzados. Es que la capacidad de adaptación ante la necesidad de resolver rápidamente situaciones que se pueden presentar súbitamente en un año en crisis (y electoral), es una condición excluyente a la hora de definir continuidades y recambios.

Otra condición excluyente es que todo miembro del gabinete trabaje -a partir de la eficiencia en la gestión- en la tarea de recomposición de relaciones con la comunidad que encara el Gobierno provincial. Es que atender la crisis y superar el examen electoral son los dos grandes desafíos 2009 del Gobierno.

A falta de anuncios concretos la especulación periodística hace notar el peso de las segundas líneas (subsecretarios y directores) sobre las primeras (ministros, secretarios, director general de escuelas); que las rotaciones parecen más probables que las incorporaciones y que las permanencias seguramente serán mayores que los reemplazos.

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