El Gobernador criticó la falta de inversiones de EDECAT

Brizuela del Moral se refirió a los problemas en el servicio. Dijo que hubo "irresponsabilidad" en no tomar las medidas para que la prestación mejore. También culpó al sistema nacional.
La falta de inversiones de la empresa EDECAT, que terminó siendo determinante en el deterioro de la red eléctrica y en el agravamiento de los históricos problemas del servicio en toda la Provincia, fue motivo de una crítica del gobernador Eduardo Brizuela del Moral. Consultado ayer por los inconvenientes más recientes en la prestación, el mandatario responsabilizó en primer término al interconectado federal, aunque luego apuntó contra la firma. "Sin ánimo de llevar responsabilidades al sistema nacional, de ahí proviene el primer problema. El segundo problema lo tuvimos con la empresa", dijo. En este marco, Brizuela volvió a defender la intervención estatal de la distribuidora. "No quiero explayarme sobre el tema que ya está expuesto en el decreto (que ordenó la acción), pero hubo falta de inversión durante muchos años y yo diría irresponsabilidad también por no haber tomado las precauciones necesarias para que el sistema mejore", aseguró ante una requisitoria periodística, luego de participar de la firma del contrato para la obra hídrica "Andaluca - Cerro Negro".

Un mes atrás, un conflicto gremial que puso al borde del colapso el servicio por supuestos "sabotajes" en la red, mostró la fragilidad del sistema de distribución y la falta de obras para contener adecuadamente la demanda creciente de energía. Con importantes inconvenientes en tres departamentos como consecuencia de esa crisis, el Gobierno decidió una semana después tomar el control de la empresa.

El camino usado por la Provincia fue recuperar las acciones clase "A" y designar cuatro directores estatales, que luego de unos días convocaron a una asamblea de accionistas y se quedaron con el manejo del directorio y la gerencia general.

Tras el ingreso de los técnicos oficiales en la firma, se comprobó que había una subejecución, por parte de la anterior gestión, de un plan de obras pactado en el acuerdo de renegociación. Justamente la reactivación de ese programa se consideró prioritaria para dar algo de tranquilidad a los usuarios durante los próximos meses.

Una de las cuestiones que más preocupa a los actuales responsables de la concesionaria es que cualquier inconveniente en el servicio de energía tiene su correlato en la prestación del agua potable.

Y es que la mayor parte del abastecimiento, al menos en la Capital, depende del correcto funcionamiento de las bombas en las perforaciones, muy sensibles a cualquier variación de energía.

Aunque en la planta de rebaje del barrio 9 de Julio hay instalados generadores enviados por la Nación, aún no hay trabajos que permitan distribuir los megavatios extra en la ciudad. Por eso es que se está diseñando un plan de obras más urgentes que permitan aprovechar esa reserva. De esta manera, ante cualquier variación en la provisión desde el Interconectado, se podrían cubrir los faltantes con los equipos de generación local.

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