El gobernador convocará al Consejo Económico y Social

Portazo: “Yo no veo que a nivel nacional los gremios estén discutiendo aumentos”, dijo Jorge. Así le cerró la puerta a la idea de los sindicatos de trabajadores estatales que no están conformes con la propuesta para un aumento salarial del 4 por ciento. Jorge anunció un llamado al Consejo Económico y Social, pero ni le puso fecha ni lo comunicó a la Legislatura.
El gobernador Oscar Mario Jorge anunció ayer que llamará al Consejo Económico y Social, aunque no le puso fecha a esa convocatoria. De ese modo, trató de contraatacar los múltiples y severos cuestionamientos que, desde distintos sectores, recibe el llamado Comité de Crisis.

La convocatoria al Consejo Económico y Social había sido sugerida por la oposición política, y más precisamente por el Socialismo, que le reprochó al PJ su “desprecio” por la Legislatura.

Curiosamente, el anuncio del llamado al Consejo, Jorge lo hizo frente a la prensa y no ante los diputados. El discurso de la sesión inaugural del período de sesiones no tuvo ningún anuncio concreto y apuntó más que nada a describir los efectos de la crisis internacional y de la sequía (ver aparte).

Después de esa presentación en la Legislatura y en conferencia de prensa, Jorge aclaró que no tiene pensado que ningún gremio ni entidad intermedia forme parte del Comité de Crisis “y tampoco la Legislatura. En todo caso la Legislatura puede tener su propio Comité de Crisis, y lo mismo podrá hacer la Justicia. No es que dejemos de lado los poderes”.

También, diferenció a ese ya famoso comité de lo que él mismo llamó una “comisión” con la presencia de intendentes que representan a las distintas regiones geográficas y a los diferentes partidos políticos.

“Pareciera que nadie se entera de la crisis -protestó Jorge-; y si no nos ocupamos de atenuarla, va a ser muy preocupante. Y para los empleados del sector privado lo es mucho más”, señaló.

Burocracia

En el contacto con el periodismo, Jorge no dio pistas sobre cuándo designará a los funcionarios que se encarguen de puestos que siguen vacantes en la administración.

El gobernador insistió en sus quejas por la “burocratización” del Estado e insistió en la necesidad de que haya más “celeridad” entre el momento que se toma una decisión política y se concreta. Pero cuando se le preguntó si tenía pensado enviar una ley sobre el tema, dijo: “como gobernador no me puedo poner... estoy en acción todos los días, estudiando todo el tiempo para simplificar los trámites. Lo que ocurre es que a veces se confunde lo que es la transparencia con una burocracia muy pesada que hace perder dinero”.

A los gremios estatales les volvió a anunciar que no piensa en nuevas ofertas superadoras del 4% de aumento que ya propuso el Gobierno: “no veo en el país que los gremios estén discutiendo aumentos”, chicaneó. Y repitió los números oficiales según los cuales más del 60% de los recursos estatales se destinan al pago de sueldos.

Contrapunto de burlas e ironías

El discurso del gobernador fue un poco aburrido, pero el contrapunto que se armó con gestos políticos e ironías varias entre el propio Oscar Mario Jorge y el senador Rubén Marín alcanzó el pico de divertimento en la ceremonia de ayer en la Legislatura provincial.

Marín, después de quejarse en la semana porque “no me invitan a los actos oficiales”, apareció en la Cámara de Diputados vestido como uno más: de camisa celeste, se ubicó en la tribuna junto a algunos parientes e integrantes de su entorno. Desde la Legislatura dijeron que lo habían invitado, pero él prefirió quedar en el centro de la escena con ese gesto.

En las gradas, una bandera colgada rezaba: “luche y vuelve, Marín 2011”,

El titular del cuerpo legislativo, Luis “Cacho” Campo, lo ironizó: “cada uno se sienta en donde se siente más cómodo; supongo que él estaría cómodo ahí, pero la invitación la tiene”, chicaneó.

Cuando comenzó su diatriba, Jorge, así como refirió a las autoridades presentes, hizo una mención puntual al “vice-presidente del Senado”.

Desde la tribuna, y sabiéndose observado y fotografiado, Marín montó una escena. Puso cara de pocos amigos durante todo el discurso de Jorge. A su lado, lo imitaban su hijo Espartaco, su yerno Gustavo Parra Morón y su allegado Juan Grotto (hijo de la diputada Josefa Alegre).

Cuando Jorge terminó sus palabras, fue notable que había mediado una orden: en las tribunas, en el recinto y en todos lados sonaron los aplausos, pero la fila de Marín se mantuvo impertérrita. El senador torció la boca, cruzó los brazos y se despatarró en su asiento, para transmitir una sensación de desprecio por las palabras del jefe del ejecutivo.

En la misma hilera, curiosa y casualmente -¿o no tanto?- hicieron exactamente lo mismo los concejales tiernistas Rubén Santillán y Silvia Pérez de Faidutti, quienes enseguida le dieron la espalda al protocolo final y huyeron raudamente.

Después, en conferencia de prensa, Jorge no pudo evitar responder los interrogantes sobre Marín: “es muy bueno que haya estado... es un honor que haya estado en este acto de trascendencia institucional”, dijo.

-¿Por qué cree que no lo aplaudió cuando terminó su discurso?

-Bueno... hay que preguntarle al doctor Marín... si aplaude o no... hay que ver si le gustó lo dicho, o si no está de acuerdo.

-¿Qué significa el hecho de que Marín haya sido designado vice-presidente del Senado?

-Para los pampeanos la designación tanto de Marín como de (Juan Carlos) Marino (vice-segundo) es un orgullo, nos sentimos distinguidos.

-¿Habló con ellos?

-No.

-El otro día Marín dijo que usted no habla con él porque no lo dejan...

-Mecha no me ha dado ninguna instrucción en ese sentido -cerró Jorge y a su alrededor rieron los periodistas y los intendentes de la “Plural”-.

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