El Gobernador comparó a la ley de medios con la película ‘Rififí’ y el ‘corralito’ financiero

Aún cuando el artículo 75 de la Constitución Nacional, que fija las atribuciones del Congreso, habla de que podrá "Dictar leyes que protejan (...) el patrimonio artístico y los espacios culturales y audiovisuales", el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, insistió este miércoles en que el proyecto que se debate en el Senado es inconstitucional porque no es una facultad delegada al Estado Nacional y que ataca a la libertad de imprenta.
Anticipó que este jueves participará a las 11 de la sesión en el Senado de la Nación, donde dará a conocer su postura.

En otra de sus exagernaciones verbales, que buscan un fuerte impacto mediático, señaló que la ley de medios le recuerda al film francés ‘Rififi’ y al corralito financiero, porque es también un "manoseo" a la soberanía de las provincias sobre libertad de imprenta y sus competencias.

Las declaraciones las brindó en el acto de cierre del Congreso General Ordinario de Delegados de la Federación de Obreros, Especialistas y Empleados de los Servicios e Industria de las Telecomunicaciones de la República Argentina (F.O.E.E.S.I.T.R.A), que se desarrolló en el Hotel Internacional Potrero de los Funes.

El mandatario puntano señaló que "el corralito me hace acordar a la película ‘Rififi’, porque también fue un asalto. Se quedaron con 60 mil millones de pesos, se lo distribuyeron y después se pelearon entre ellos. Esta ley (de Servicios de Comunicación Audiovisuales) es también muy parecida a la película ‘Rififi’, porque también se acuerdan de la ley y va a haber un manoseo, no sobre los dineros, sino sobre la soberanía que tienen las provincias argentinas, sobre todo lo que es la libertad de imprenta y sus competencias".

Rodríguez Saá, prefiere quedarse en el tiempo donde reinaban las imprentas y acudir al artículo 32 de la Carta Magna para cuestionar la competencia federal, señalando que "está prohibido, no puede de ninguna manera el Congreso Argentino dictar leyes que restrinjan la libertad de imprenta. La competencia es provincial y está prohibido hablar de libertad de imprenta para restringirla. La libertad de imprenta es la libertad de prensa, la libertad del pensamiento, de la radiofonía, la televisión, el teatro, el cine y hoy la Internet. A nadie se le ocurre que hay que pedir una licencia para poner una imprenta o sacar una licencia para hacer una película, pero si licencia para lo otro. Bien, si existe que hay que otorgar licencia y las debe otorgar la Nación, es solo y exclusivamente por la problemática de los tratados internacionales, donde hay espacios de aire adjudicados a las lineras aéreas que hay que respetar. El resto es todo de las provincias argentinas", sostuvo el Gobernador.

Pueden ocurrir dos cosas: el gobernador no leyó el proyecto o hay una intención deliberada de acomodar la realidad a su antojo, porque en el extenso articulado de la propuesta no hay restricciones a la libertad de prensa, muy por el contrario, democratiza el acceso a las frecuencias, incorporando actores que antes les estaba vedado su ingreso, como las cooperativas, las ONGs y los pueblos originarios, entre otros sectores.

La libertad manejada a su antojo

Verborrágico como siempre "El Alberto" dijo que "esto se está convirtiendo en una suerte de ‘Rififi’, donde los amigos, los viejos y los nuevos, se vienen a pelear ahora y empiezan a acomodar las cargas pero siempre para llevarse la competencia que es de la provincias argentinas. Si pueden dictar leyes que signifique un progreso, que signifique más trabajo como por ejemplo: ¿Por qué la Nación Argentina no pone Wi Fi gratuito en todo el territorio argentino?. Eso es progreso, eso es libertad de prensa, eso es libertad de pensamiento. ¿Por qué no subvenciona para que puedan comprar los equipos de radio, los gremios, los sindicatos, los trabajadores, los sectores marginados? Y no tenerlos acorralados con el control sobre la licencia?", disparó Rodríguez Saá.

Tan preocupado que aparece por la libertad de prensa, el mandatario puntano podría sugerirle a los legisladores de su partido que traten el proyecto presentado por la oposición en San Luis, para garantizar el libre acceso a la información. La iniciativa de Amado Nemme duerme el sueño de los justos y parece que nadie quiere sacarla de su letargo.

Segía bueno también que -esto a modo de anticipo- que sus partidarios en la Legislatura Puntana reciban de buen grado la iniciativa que ingresará la semana venidera, relacionada a la distribución equitativa de la pauta publicitaria oficial.

Su diario, a pesar de la escasa venta, sigue recibiendo la tajada del león en la distribución de los dineros públicos, a pesar de que el Código Penal Argentino tipifica como delito la contratación de los funcionarios en sus propias empresas y la propia Constitución de San Luis es taxativa cuando dice que esas negociaciones son incompatibles, aún cuando se hagan a través de terceras personas.

"Deróguese la ley"

Al concluír su alocución sobre el particular, sostuvo que "Si la ley fuera lisa y llanamente: -‘derogase la ley de la dictadura militar y se les devuelven a las provincias argentinas sus atribuciones’-, nosotros la votamos ya por unanimidad sin ningún tipo de problemas, pero cuando nos empiezan con este tipo de manejos, nos huele a la película Rififi, nos huele a una especie de corralito financiero y nos vuelve a la misma trampa de siempre que nos tiene acostumbrados la politiquería en la República Argentina", sentenció.

Cualquier inadvertido que solo escuchó el último tramo del discurso pudo haber pensado que en realidad no hablaba de la ley que estudia el Senado, sino que había decidido sincerar la situación de su provincia.

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