El gobernador Beder Herrera se realizó un cinturón gástrico

El mandatario riojano había sido sometido a una intervención quirúrgica a mediados de semana y como oficialmente no se había anunciado el porqué de la misma, mucho se especuló. Finalmente, se confirmó que se realizó un cinturón gástrico. El miércoles próximo retomaría la actividad oficial.
La Provincia experimentó esta semana una situación extraña con la sorpresiva, pero a la vez programada, ausencia del gobernador Beder Herrera. Su viaje a Buenos Aires para someterse a una intervención quirúrgica dejó, como corresponde, en manos de la vicegobernadora Teresita Luna, los temporarios destinos de La Rioja, según El Independiente.

Lo primero en señalar es que esta ausencia no debería haber sido una sorpresa para los riojanos, sino más bien todos tendrían que haber estado debidamente informados sobre la idea del Gobernador de operarse y conocer los partes médicos correspondientes de los especialistas que lo asistieron. Sucede que más allá de tratarse de una cuestión personal, el mandatario es el hombre público más importante de la Provincia y debiera ser obligación que el pueblo conozca en detalles su accionar.

Lo cierto es que un aparente pequeño problema de sobrepeso, no demasiado evidente para quienes lo han visto en los últimos días, generó una intervención quirúrgica para colocarle una cinturón gástrico. Esta sencilla operación sirve, palabras más palabras menos, para dividir el estómago y así controlar la ingesta de alimentos. Al tercer día ya estuvo en su departamento de Palermo junto a su familia, en reposo y en clara evolución, según se pudo saber oficialmente y de manera escueta. A mediados de la semana que se inicia, el famatinense retomaría sus funciones.

Tere Luna se calzó el traje de gobernadora el lunes último y debió enfrentar una semana complicada, especialmente por la emergencia hídrica que vive la Provincia y los graves problemas institucionales generados en el municipio de Chilecito, que es un verdadero polvorín hoy por hoy. Quizá distinto a otras oportunidades que le tocó quedarse al frente del Ejecutivo, la profe Luna adoptó un perfil bajo, sin declaraciones rimbombantes y ni siquiera ocupó el despacho oficial en la Casa de Gobierno. Atendió desde el suyo propio en la Legislatura.

Ella siempre suele quejarse que cuando la dejan a cargo no cuenta con llaves ni firma. En este caso, parece que no fue la excepción, pero "ya está acostumbrada y entendió cuales son las reglas de juego", mencionó uno de sus estrechos allegados. "Estoy en permanente contacto con el Gobernador", se encargó de declarar a los medios de comunicación que cubrieron varias de las actividades oficiales que desempeñó en estos últimos días.

Efectivamente se comenta que fue así. Desde el mismo miércoles el Gobernador ya puede responder los mensajitos de texto desde su celular y desde allí comanda cada una de las acciones.

No obstante, las cuestiones importantes no se van a definir mientras ella esté al frente de la Gobernación. Sólo algunos despachos que debían firmarse sí o sí, le fueron acercados por las oficinas de la calle Dalmacio Vélez. Pero como para tener una idea, en la semana desapareció el secretario de la Gobernación, Luis Brizuela. "Aunque esto no es ninguna novedad", comentan por lo bajo los empleados de un área clave con serias deficiencias de gestión.

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