El gobernador aumenta las partidas 22% para 2010

Las partidas sin control para el próximo año serán por 3.274.000 pesos y están destinadas a los poderes Ejecutivo y Legislativo y la Policía. Además se prevén 102 millones para subsidios, sobresueldos y viáticos.
Dicen que todo cambia, pero lo que no ha variado desde el 17 de junio de 1953 son los fondos reservados, conocidos también como los "fondos de la vergüenza". Gastos que los políticos utilizan a su arbitrio sin que sean auditados. El Poder Ejecutivo Provincial, en el presupuesto 2010, direccionó para gastos reservados 3.274.110 pesos, es decir un 22 por ciento más que el año anterior.

Entre esos dineros públicos con destinos inciertos, ya que para rendirlos no se necesita documentación respaldatoria, figuran los del gobernador (410.886 pesos), los 26 diputados (2.668.700), el ministro de Gobierno y el jefe de Policía (146.514) y la Dirección Provincial de Vialidad (48.000).

Lo preocupante vino en la Cuenta de Inversión 2008 presentada en octubre, con una reestructuración de partidas por 277 millones de pesos. Allí pudo advertirse que los gastos reservados del gobernador Oscar Mario Jorge fueron de 1.745 pesos diarios, un 90 por ciento más que el aprobado.

Otros 102 millones, cuasi sin control para el próximo año, se irán en subsidios, viáticos y comisiones sin destino, gastos de cortesía y homenajes, honorarios y sobresueldos. En total habrá 105 millones de pesos que el Ejecutivo rendirá recién en 2012, bajo otro gobierno.

Los secretos y vericuetos de la política para erogar dineros del Tesoro sin control son archiconocidos, pero no por ello hay que olvidarlos. Desde hace 54 años existe tal mecanismo mediante una norma jurídica que nadie ha querido modificar en más de medio siglo y es la vieja Ley N° 3. En efecto, la Ley de Contabilidad y Organización de Contaduría General y Tesorería General de La Pampa fue aprobada bajo el gobierno de Salvador Ananía en el '53, junto al decreto reglamentario 1793.

En su artículo 54 dice: "Los gastos de representación, cortesía, retribución de servicios, de comisiones especiales a cumplir fuera de la provincia y los gastos reservados no se hallan sujetos a rendición de cuentas en cuanto a su inversión. También se incluyen los gastos eventuales que se asignen a la gobernación, Legislatura y ministerios, cuando no excedan las cantidades del decreto reglamentario". En cambio subsidios y servicios no personales, asignados por presupuesto y "monitoreados" por el Tribunal de Cuentas, nada han demostrado sobre el ingente drenaje de dineros de la comunidad hacia destinos desconocidos.

Más partidas.

Ya se dijo que los gastos reservados para el próximo año serán para el gobernador, la Legislatura, Gobierno, Policía y Vialidad. En otras palabras, las partidas de dinero que no necesitarán comprobantes en la discriminación de sus gastos treparon a la suma de 3.274.110 pesos. Para poder mensurar este tipo de gastos sólo faltaría decir que los del gobernador llegan a 1.125 pesos diarios (34.240 pesos por mes). En concreto, durante 2010, se utilizarán 400.000 pesos más que en el presente ejercicio.

También puede decirse que a principios de mes ingresó a la Legislatura la Cuenta de Inversión 2008 (aprobada por mayoría) donde al gobernador se le adjudicaban gastos reservados por 336.750 pesos, y ejecutó efectivamente 637.000 pesos, es decir un 89 por ciento más (1.745 pesos por día).

Ello muestra a las claras cómo se subejecutan las partidas de ingresos cuando se los presupuesta, y como se las manipula cuando se ve el resultado final. Los diputados pasarán en 2010 de 2.100.000 a 2.600.000 pesos, aunque es justo reconocer que en la Cuenta de Inversión se cumplió con la cifra presupuestada.

Hay además otros gastos, más reservados aún, que ni siquiera figuran en el presupuesto, pues aparecen con codificadores pomposos y/o complicados de entender para la gente común. De allí salen los sobresueldos de los funcionarios (12,5 millones de pesos anuales), asignados a algunos de los 117 funcionarios de rango político (ministros, secretarios, subsecretarios, directores, subdirectores, entes descentralizados, etc.). Y para el cobro de compensaciones por gastos que no están obligados a justificar (viáticos y movilidad; honorarios y retribución a terceros; cortesías y homenajes) otros 18 millones más en erogaciones no personales.

Una de las clave de una democracia es la publicidad de los actos de gobierno. ¿Existe en administraciones que utilizan 3,27 millones de gastos reservados (entre los poderes Ejecutivo y Legislativo), sin contar todos los otros andurriales presupuestarios ya descriptos como subsidios, gastos de cortesía y aportes no reintegrables por 102 millones más? La desmesura e inicuidad, son irritantes para quienes no viven del erario público.

No hay controles.

En cuanto a los fondos o partidas reservados en La Pampa, el Tribunal de Cuentas no tiene facultades para observarlos o impugnarlos pues "no existen", ya que en la Ley de Presupuesto sólo figuran como gastos sin discriminar. Aunque es el organismo fijado por la Constitución para velar por el patrimonio público, ni inquiere detalles sobre ellos. Lo único que puede hacer es velar (hasta hoy nunca lo hizo) porque no se sobrepase el monto permitido en el presupuesto cuando se presenta la Cuenta de Inversión.

Por estos subterfugios legales, el dinero recaudado a través de los impuestos que se les cobra a los pampeanos, se traspasan al PEP y al Poder Legislativo (el Poder Judicial no cuenta con aquellas partidas). En ambos poderes subsiste la resistencia a eliminar estos codificadores de gastos sin discriminar, que representan un incuestionable abuso en el empleo de los fondos públicos, que generan además suspicacias en la sociedad de cómo son usados por los políticos de turno.

En uno de los cuadros adjuntos también se detallan los fondos que para subsidios tendrán el próximo año los legisladores (6.066.000 pesos), el Ministerio de Gobierno 480.000), el Ministerio de Bienestar Social (8.679.119), el Ministerio de Hacienda (5.504.121), la Secretaría de Asuntos Municipales (nada menos que 32.931.395 pesos), más otros 10 millones para otras dependencias y 30 para "sobresueldos".

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