Globos de ensayo de Kirchner

Por: Ricardo Kirschbaum

Kirchner la presentó como una broma. Dijo que el mejor candidato en la provincia de Buenos Aires es Daniel Scioli. Pero ¿fue una broma? Si la fue, al gobernador no le debe haber hecho ninguna gracia. Ya tiene suficiente con lo que debe lidiar, día por día, con las asperezas de una gestión atenazada por las urgencias políticas, un déficit empinado y el azote de la inseguridad.

Aún así, Scioli conserva todavía una porción importante de imagen positiva y ese dato central lo convierte en un dirigente atractivo para aquellos que han sufrido una sangría abrupta de su popularidad. El gobernador conserva, además, esa pátina de hombre que no viene de la política, aun cuando ya fue diputado, secretario de Turismo, vicepresidente de la Nación y gobernador del más grande distrito electoral del país. Por algo, Macri tiene sus temores políticos cuando le hablan de Scioli como competidor dentro de un par de años, si es que el actual gobernador bonaerense no es obligado a incinerarse en la táctica kirchnerista.

La última broma que hizo Kirchner había sido la del café literario, lugar donde pensaba retozar durante el mandato de su esposa Cristina. Eso no ocurrió y Kirchner está lanzando globos de ensayo antes de la hora límite para decidir.

Hay quienes piensan que Kirchner no tiene ya retroceso y que sólo está demorando la inevitable decisión. Para mantener abierta la expectativa, Kirchner juguetea: primer habló de Massa, luego de Scioli.

Hasta el final, Kirchner seguirá imaginando fórmulas para la batalla bonaerense. Su ausencia en las listas podría ser asimilada a una deserción política. Quien sí hizo una broma desopilante fue Parrilli. Dijo que Cristina será quien decidirá finalmente si Néstor va como candidato.

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