Glaciares: la historia del acuerdo por la ley en Diputados en el 2007

La norma, hoy vetada, entonces se aprobó unánimemente. Hay sospechas de un acuerdo para esa votación.

Hace casi dos años -el 22 de noviembre de 2007- los diputados nacionales aprobaron por unanimidad la ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Glaciares y del Ambiente Periglaciar, de autoría de la entonces legisladora nacional del ARI Marta Maffei y de sus compañeros Carlos Raimundi y Delia Bisutti.

Esa media sanción de la Cámara Baja -ratificada luego sin debate en Senadores, en octubre de 2008-, fue el inicio de una larga serie de cuestionamientos que terminaron con el veto que la presidenta Cristina Fernández realizó un mes después, porque la norma limitaba los emprendimientos cordilleranos, fundamentalmente mineros y de infraestructura. ¿Por qué sucedieron esos hechos? Porque hubieron una serie de maniobras, ocultamientos y negociaciones que si bien son habituales en política hicieron que sea relativa esa aprobación unánime que hubo en Diputados. Y hay hechos e interpretaciones que así lo demuestran.

El dato principal es que la ley en el recinto aquel 22 de noviembre no se trató y ni siquiera se citó. Había salido aprobada por unanimidad de la comisión de Medio Ambiente y tenía despacho a la comisión de Minería y a la de Presupuesto. A la de minería llegó, pero la presidencia oficialista bloqueó el tratamiento en la de Presupuesto, justo un día antes que en la sesión se tratara la Ley de Presupuesto nacional. Con el argumento de que el tratamiento de esa norma iba a ser largo y tedioso, un conjunto de proyectos entre los que estaba la de glaciares vinieron presentadas con números, y votadas en grupos sin que hubiera debate. Según admiten varias fuentes oficiales ahora, esa ley no habría pasado el debate en la comisión de Presupuesto.

Muy probablemente, esa maniobra formó parte de la operación del gobierno para conseguir votos para la ley de presupuesto que se votaba al día siguiente. O sea, la ley de glaciares fue una prenda de cambio.

¿Acuerdo?

Hoy se habla fuertemente de un acuerdo entre el presidente oficialista en Diputados, Alberto Balestrini, y el titular de la comisión de Medio Ambiente, Miguel Bonasso, para que el proyecto se aprobara a cambio de sumar las bancas que faltaban para sancionar el presupuesto y la prórroga de los créditos y débitos bancarios.

No fue posible contactar este fin de semana a Bonasso, por encontrarse en el exterior. Por su lado, los sanjuaninos Ruperto Godoy y Juan Carlos Gioja -ambos del Frente por la Esperanza- dijeron desconocer el supuesto acuerdo. Pero ratificaron los hechos y hasta evidenciaron cierto malestar por una estrategia política que los perfiló como desconocedores del tema y peor aún, contradictorios, ya que luego apoyaron el veto presidencial de noviembre de 2008.

"La orden del día del proyecto (de glaciares) llegó al recinto sin disidencias no observaciones, se votó junto a un paquete de leyes y nosotros consideramos que había que votarla. Lo que no admitimos es no habernos anoticiado de que se estaba aprobando una ley que nos complicaba, porque tanto los emprendimientos mineros como el paso por Agua Negra no se podrían llevar a cabo en la cordillera", reconoció ayer el diputado Godoy. Y respecto a un posible acuerdo Balestrini-Bonasso agregó: "Uno puede inducir a una explicación de este tipo a partir de una situación muy llamativa como fue el no tratamiento en Presupuesto y Hacienda".

Por su lado, su par y coterráneo, Juan Carlos Gioja lamentó la decisión de la presidencia del bloque de suprimir aquella vez el debate en la comisión de Presupuesto. "Esta irregularidad no permitió el debate, al suprimir la intervención de una comisión clave, en la que están representadas todas las provincias, y que seguramente no hubiera sacado dictamen al proyecto. Gioja precisamente era miembro entonces de la comisión a la cual las autoridades decidieron pasar por alto.

Bonasso no fue el autor entonces de la ley de glaciares, pero sí su impulsor ferviente, y votó a favor de la ley de presupuesto. Los autores de la ley -Maffei, Raimundi y Bisutti- lo hicieron en contra, pero fuentes oficiales indicaron que hay otros que tienen intereses en la protección de glaciares y votaron el presupuesto a favor del oficialismo.

En definitiva, la cuestión es que no se debatió y fue aprobado por unanimidad. Luego, en el Senado, como venía aprobado por todos sin reparos, también se aprobó sin análisis.

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