Giustiniani: "Todos nosotros somos hijos de Estévez Boero"

Por Mauricio Maronna
—¿Por qué es socialista?

—Por la justicia social, la solidaridad y la lucha por los que menos tienen. Soy socialista desde los 16 años.

   —¿Qué sentía cuando los militantes universitarios cantaban: "Estévez Boero, si vos sos socialista, el Papa es montonero"?

   —Que veníamos creciendo los reformistas. Combatimos la dictadura y al inicio de la democracia fue un canal de participación.

   —¿Alguna vez soñó que el socialismo gobernaría Santa Fe y usted sería senador tantos años?

   —La militancia la comenzamos no para acceder a cargos, era una militancia social para transformar la realidad. Pero con el tiempo tuvimos dimensión de que la política es herramienta para mejorar las condiciones de vida de la gente. Para un dogma está la religión.

   —¿El "ala política" del PS está más peronizada que el binnerismo?

   —No. En el PS todos nos sentimos hijos de Guillermo Estévez Boero. No hay contradicción entre un partido programático y de mayorías. Hay estilos diferentes, dicen que las distintas facetas del diamante enriquecen el brillo.

   —¿Y cuál es su faceta del diamante?

   —Todos somos dirigentes que manifestamos la acción por nuestra formación: Binner, Lifschitz y yo.

   —Puertas adentro se deben pelear a muerte en la interna...

   —En cada centro socialista hay debate. Pero no se da a nivel de corrientes cristalizadas en el partido. pero sí en cada reunión que se realiza, en los congresos partidarios. A lo largo y ancho del país.

   —¿Por qué la mayoría de los socialistas son hinchas de Central?

   —Es un mito que surge de la Legislatura provincial. A quienes somos hinchas de Central nos pone felices.

   —¿Cuando vio tan achacado a Menem, un ex todopoderoso, qué sintió?

   —Que fue un hombre que le hizo daño al país y aplicó políticas nefastas. Que el poder tiene su tiempo: empieza y termina.

   —Yo creía que el renunciamiento de Chacho era un nuevo 17 de octubre. Una pifiada. ¿Chacho era solamente un charlatán?

   —Fue un dirigente honesto que tuvo un momento importante cuando desde el Grupo de los Ocho abrió la oposición al menemismo. No supo construir una fuerza alternativa.

   —¿Con qué político se iría de vacaciones, invitado por alguna fundación o algo por el estilo?

   —¿De vacaciones? Con ningún político. Pero viajaría con Binner a un congreso de la Internacional Socialista.

   —Debe ser aburridísimo.

   —No. Hemos viajado mucho.

   —Chacho preguntaba si alguien le entendía los chistes a Binner, porque él no.

   — Tiene un humor provinciano interesante Hermes... Viene de Rafaela, sabe contar chistes, es entretenido, no crea. Tiene un humor provinciano interesante.

   —¿Le tengo que creer?

   —Sí, claro. Créame.

   —¿Qué mujer de la política le parece atractiva?

   —Ay, qué dirá mi esposa. Victoria Donda.

   —¿Qué se se siente al tener la posibilidad de derrotar a un invicto, como es Reutemann?

   —Somos un gran equipo de trabajo que hemos salido con la conciencia de que es importante ganar para abrir una ventanita a nivel nacional. Cuando uno se siente parte de un equipo, salir a jugar el partido es tener responsabilidad, pero sabiendo que no cae todo sobre las espaldas de uno. Es parte del debate, del intercambio de ideas. Disminuye el peso que me da ser cabeza de lista.

   —Hay periodistas muy binneristas pero que a usted lo critican duramente.

   —No lo sé. Nosotros tenemos un gran respeto por el periodismo independiente, con nuestro trato, nuestra relación. El periodismo es fundamental, y le tengo un gran respeto.

   —¿Qué libro lo marcó?

   —"Los miserables", de Víctor Hugo. Desde el punto de vista de la relación de la justicia social, las cárceles, la reconstrucción de una persona es impresionante.

   —¿El último CD que compró?

   —El último de la Bersuit.

   —Juega Central la final del campeonato y tiene una cita con la mujer de sus sueños. ¿Va a la cancha o se deja caer ante los brazos de la mujer deseada?

   —Voy a la cita, sin duda.

   —¿Aunque le digan "pecho frío"?

   —¿Le parece? Mejor es la cita.

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