El FMI gira u$s 2.500 millones y el Central los cederá al Tesoro para cerrar las cuentas

El Gobierno tomará el dinero para pagar deuda y cerrar las cuentas del año. Preparan una norma especial para que los fondos no se computen en las reservas
El FMI confirmó ayer que en dos semanas girará a la Argentina u$s 2.500 millones y el Gobierno ya prepara un mecanismo especial para poder utilizar este dinero directamente para pagar deuda. Usualmente, cualquier desembolso de este tipo va a las reservas del Banco Central (BCRA). Pero en este caso, en los pasillos oficiales diseñan un circuito nuevo que permita al Tesoro Nacional hacerse del dinero para cerrar las cuentas del año.

La movida refleja la necesidad de liquidez que tiene el Gobierno (y sobre todo de dólares), con un superávit fiscal en baja y sin acceso a los mercados internacionales de capitales.

El mecanismo que se utilizará está prácticamente finalizado, sólo restan algunos detalles operativos. Desde el BCRA que dirige Martín Redrado señalaron ayer que no quieren generar una "fluctuación excesiva" de las reservas. Esto se produciría si los u$s 2.500 millones ingresan a sus arcas y luego el Tesoro lo absorbe para cerrar las cuentas.

Para evitarlo se están terminando de redactar una serie de normas y otros aspectos legales que habiliten una cuenta especial del Tesoro en el Central para depositar ese dinero, sin pasar por las reservas del Central.

"El financiamiento que va a llegar del FMI es de carácter excepcional. Por lo tanto para evitar una fluctuación excesiva en las reservas es que estudiamos generar este mecanismo", explicaron en el BCRA.

Cabe recordar que en oportunidad del pago del Boden 2012 –el 3 de agosto pasado– el Central registró una caída de reservas de u$s 1.548 millones, dado que el Tesoro utilizó pesos para comprarle directamente los dólares a la autoridad monetaria. La operación, de todas formas, tuvo un efecto patrimonial nulo para el BCRA, dado que mientras disminuyeron las reservas en dólares al mismo tiempo la entidad contrajo la base monetaria. Es decir, la cantidad de pesos en circulación, al tomar el pago del Tesoro.

Propiedad

En rigor, el dinero que girará el FMI es propiedad del Tesoro Nacional, porque el desembolso es para capitalizar las arcas de sus accionistas, que son los distintos estados nacionales. En este caso, la Argentina. Aunque el intermediario financiero sea siempre el banco central de cada país.

Es un secreto a voces que el Gobierno planea utilizar buena parte de este monto para abonar el último vencimiento de deuda importante del año que resta: u$s 1.500 millones en diciembre por el pago del Cupón atado al PBI.

El Fondo confirmó ayer que a fines de agosto comenzará a distribuir entre sus países miembros una asignación general de Derechos Especiales de Giro (DEG, la moneda de cuenta que utiliza el organismo y que surge de una canasta de divisas) por una suma global de u$s 250.000 millones. De este monto, la Argentina percibirá alrededor de u$s 2.500 millones, que se corresponden con su cuota dentro del FMI, que es de 0,97%.

El organismo internacional de crédito publicó ayer la decisión a través de un comunicado titulado "Los gobernadores del FMI aprueban oficialmente una asignación general de DEG por u$s 250.000 millones". Este giro de divisas forma parte del paquete de medidas impulsado por los presidentes del Grupo de los 20 (G-20) para enfrentar la crisis financiera internacional, con el objetivo de proporcionar liquidez al sistema económico mundial, reforzando las reservas de los países miembros.

A la distribución de los DEG se le sumará el 9 de septiembre la entrada en vigencia de la Cuarta Enmienda del Convenio Constitutivo del FMI, que contempla una asignación extraordinaria adicional. La entidad que preside el francés Dominique Strauss Kahn precisó ayer que "a partir de la respectiva fecha de la asignación general y la especial, los DEG asignados a los miembros se calcularán como parte de sus activos de reserva".

"Algunos miembros (los países) pueden optar por vender su asignación a otros miembros, en forma parcial o total, a cambio de monedas fuertes –por ejemplo, para cubrir necesidades relativas a la balanza de pagos–, mientras que otros podrían preferir comprar más DEG a los efectos de redistribuir sus reservas", añadió el FMI.

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