Gioja abre el diálogo para acordar la reforma política

Por segunda vez llamará a la oposición. Busca definir si se obligará a la gente a votar en las internas o será voluntario, entre otros puntos.
La administración giojista tomará la iniciativa política en 2010 con un tema de alto impacto para las próximas elecciones: la ley que dice cómo deberán elegir sus candidatos los partidos. Así lo afirmaron en Casa de Gobierno, en donde adelantaron que José Luis Gioja abrirá una nueva ronda de consultas informales con la oposición para terminar de acordar el proyecto que se debatirá en Diputados. La iniciativa establece un régimen de internas abiertas y simultáneas y aunque son varios los puntos por definir, la principal consulta tiene que ver con la conveniencia de hacer obligatoria u optativa la participación de la gente. La idea oficial es que entre en marzo y en abril sea aprobado en la Legislatura.

La ley de internas abiertas, que fue aprobada en octubre por el kirchnerismo en el Congreso, fija un régimen para que los partidos eligen a sus candidatos para las elecciones generales, las próximas en 2011, para consagrar en la provincia desde gobernador hasta el último concejal. En San Juan, el giojismo se quiere poner a tono sancionando una iniciativa propia que establezca el mismo mecanismo. Antes, le hará retoques a un proyecto que elaboró el ex diputado provincial Daniel Tomas, para adecuarlo a la línea que bajó la Casa Rosada, y buscará consensuarlo con la oposición.

Será la segunda vez que que los opositores pasan por Paula y Libertador en los últimos meses. La primera fue entre julio y agosto, en forma coincidente a una convocatoria que hizo Cristina, después de la derrota nacional del kirchnerismo en las urnas. En aquella oportunidad, Gioja escuchó los ejes de gestión que proponen sus rivales y testeó la adhesión que tiene el proyecto de internas abiertas. Dijeron que el espíritu es bueno, pero cuestionaron la oportunidad.

Ahora, el gobierno hará una convocatoria acotada que, en principio, está programada para enero. Según altas fuentes del Ejecutivo, recibirán invitación los dos frentes que mejor performance tuvieron en los comicios del 28 de junio, después del oficialismo: Unión por San Juan, con Roberto Basualdo, Mauricio Ibarra y el macrista Wbaldino Acosta como socios; y el Acuerdo Cívico y Social que integran radicales y colombistas, entre otros. Además del bloquismo, que tiene representación parlamentaria. Es decir, las mismas fuerzas que pasaron por Paula y Libertador en las charlas de mediados de este año.

Para quedar en sintonía con el equipo de Cristina, el peronismo local debe adecuar, entre otros puntos, el piso mínimo de votos a obtener en las internas -llamadas también primarias- por un partido para después competir en las elecciones generales, la cantidad de departamentos en los que se tienen que presentar listas y el financiamiento de las campañas. Pero, según las fuentes, esos temas ya están casi definidos y la principal inquietud será la de la participación del electorado. El proyecto de Tomas se presentó antes que el kirchnerista, hecho ley por el Congreso recientemente -uno regula los comicios para las categorías provinciales y el otro para las categorías nacionales- dice que los ciudadanos deben ir a votar sí o sí en las primarias y Gioja sostiene prefiere que sea voluntario (ver aparte).

El gobierno no depende del ánimo opositor para avanzar con el proyecto, ya que en el recinto de Las Heras y Libertador tiene mayoría suficiente como para aprobarlo. En Casa de Gobierno explicaron que el llamado al diálogo tiene que ver, más bien, con una estrategia de darle participación a otros partidos, para que salga con el mayor consenso posible y sin que perjudique a nadie. Un dato que genera dudas en la vereda de enfrente: después del antecedente de julio, los que pasaron por la mesa de diálogo tildaron a las reuniones de "inútiles'', porque "nada'' de lo que expusieron fue llevado a la práctica por el oficialismo.

En el Ejecutivo sacan cuentas y creen que todo estará listo para marzo o abril. Para esos meses calculan que el proyecto ya estará cocinado y que se debatirá en el recinto legislativo. Si es en marzo, será en una sesión extraordinaria. Si no, entrará al periodo ordinario que arranca el primer día hábil del mes siguiente. El apuro del giojismo es que calculan que deben tener las reglas del juego claras lo antes posible en lo que será la antesala del año electoral porque hay varios por cumplir luego, por ejemplo la adecuación de las cartas orgánicas a los términos de la nueva ley.

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